ISBN: 978-84-670-3685-5
Año de publicación: 2012
Introducción del libro:
Muy pocos saben cuál fue el papel real desempeñado por los Servicios Secretos en España desde la muerte de Franco hasta el 23-F. Su actividad fue crucial en acontecimientos clave de nuestra historia reciente. Solo algunos de quienes fueron actores principales en La Casa durante esos años pueden contarlo. El general de de División Juan María de Peñaranda es uno de ellos. Hoy, con el mayor rigor documental e histórico, nos ofrece la verdad que ha permanecido callada durante años. Sin retoques.
Como destacado miembro de La Casa, el autor nos desvela información de primera mano e inédita sobre episodios tan relevantes como el ascenso al poder de Adolfo Suárez, el referéndum para la Reforma Política, la legalización del Partido Comunista, la creación del CESID, la elaboración de la Constitución de 1978 o los procesos de negociación con ETA. Una obra necesaria para todos los que quieren saber.
En su libro, afirma sin tapujos que las Fuerzas Armadas salvaron a España el 23-F cuando el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero secuestró el Congreso.
Peñaranda trabajó durante diecisiete años en los servicios secretos españoles y con su experiencia redactó su tesis doctoral, con cuya segunda parte escribió el libro publicado ahora por Espasa y en el que se centra principalmente en el papel de los servicios secretos entre los años 1976 y 1979.
De acuerdo con este militar, el 23-F fue un "golpe de mano" perpetrado en solitario por Tejero, que ya había estado involucrado en la operación Galaxia dos años antes -de la que da cuenta pormenorizada en su trabajo- y ante la que, apunta, no se hizo nada.
Afirma que conoció los detalles en una conversación con el coronel José Ignacio San Martín de un plan que se llevaría a cabo en mayo o junio de 1981, ante la situación en que se encontraba España, pero que no tuvo lugar tras la iniciativa de Tejero el 23 de febrero de 1981.
San Martín, ya fallecido, fue procesado bajo acusación de rebelión militar y condenado a diez años de reclusión y separación del servicio, aunque fue puesto en libertad tras haber cumplido más de tres cuartas partes de la pena. En 1981 era Jefe del Estado Mayor de la División Acorazada Brunete.
Peñaranda, que trabajó a las órdenes de San Martín, asegura que tanto éste como el teniente general Jaime Milans del Bosch sacaron los tanques a la calle -cuando vieron por televisión a Tejero en el Congreso- siguiendo el protocolo de la "operación Diana" para situaciones de Estado de Excepción.
El autor del libro explica que el sábado anterior al lunes de la intentona golpista -palabra que no le gusta- Tejero dijo que el 23 era la fecha adecuada, ante lo que San Martín envió al comandante Ricardo Pardo Zancada -otro de los condenados- a que visitase a Milans del Bosch para decirle que había que aplazarlo todo porque "era un disparate".
Según Peñaranda, del mismo modo que él se enteró de los planes para evitar que Adolfo Suárez siguiera en el poder, mucha otra gente pudo saberlo, incluso el Rey, sin que necesariamente secundasen la iniciativa, ni conocieran los mínimos detalles sobre ella.
De acuerdo con el autor, los servicios de información militar no tenían los suficientes medios para hacer un seguimiento de todo, aunque mantiene que en 1981 el CESID debería haber sabido lo que estaba pasando.







