El contrato que dio a Navantia el espaldarazo definitivo en el mercado mundial de fragatas09 de Febrero de 2009
 11/02/2009 (Infodefensa.com) - Navantia firmó el 23 de junio de 2000 en Oslo el contrato para el diseño y construcción de las fratagas de la serie F-310 tras superar un exigente concurso internacional, cuya pugna final tuvo lugar con los astilleros alemanes. Esta venta supuso para el astillero militar español una carga de trabajo de seis millones de horas y constituyó el impulso definitivo para consolidarse en el mercado mundial de fragatas avanzadas. El contrato valorado en 1.500 millones de euros se completaba con un acuerdo de compensaciones entre Navantia y el Ministerio de Defensa de Noruega que preveía unos retornos a la nación escandinava por valor del 100% de la compra. El primero de estos buques fue el Fridtjof Nansen, cuya construcción comenzó el 18 de diciembre de 2001 y cuya botadura se celebró el 4 de junio de 2004 teniendo como madrina a la entonces ministra de Defensa noruega Kristin Krohn Devold. Ese mismo año comenzaban las pruebas a bordo del sistema de combate y en junio de 2005 las de mar. Durante las pruebas de aceptación por el cliente en la mar, previas a la entrega, se comprobaron los sistemas de plataforma y el de combate con la colaboración de unidades de la Armada y del Ejército del Aire españoles. Pese a las malas condiciones de mar y climatológicas, el buque demostró un correcto comportamiento, lo que permitió completar los tests de contramedidas radar, guerra antisubmarina, guerra de superficie, comunicaciones o sistemas de navegación, entre otros.
Una de los test más importantes fue la comprobación de la capacidad de integración del sistema de combate con otros buques AEGIS a través de enlaces Link-11 y los primeros ejercicios de guerra antiaérea. El primer buque, la F-310 Fridtjof Nansen, se entrego el 5 de abril de 2006, con seis meses de demora debido a que, pese a estar basada en las F-100 españolas, ha incorporado múltiples novedades a nivel de diseño, soluciones técnicas y sistemas tanto a propuesta del contratista como en respuesta de los exigentes requerimientos de la Marina noruega. El 25 de mayo de 2005 fue botada en el Astillero de Fene-Ferrol la fragata F-311 Roald Amundsen, la segunda de la serie. En aquella ocasión, la celebración se tornó en un mero acto de trabajo debido al fallecimiento de cuatro trabajadores de las empresas auxiliares en un accidente dos semanas antes a bordo de la fragata. La Roald Amundsen fue entregada el 21 de mayo de 2007. Casi un año después, el 28 de abril de 2006 se botaba la tercera fragata noruega, la F-312 Otto Sverdrup, con un grado de avance superior la de sus hermanas anteriores, alrededor del 75% y que fue entregada el 30 de abril de 2008. Por último, el 23 de noviembre de 2007, se celebró la botadura de la cuarta F-310, la F-313 Helge Ingstad, y, hoy, 11 de febrero de 2009, el mar da la bienvenida a la quinta y última fragata, la F-314 Thor Heyerdahl. Especificaciones de las F-310 La Armada noruega exigió de los nuevos buques una elevada capacidad de supervivencia. Para ello, Navantia diseñó las F-310 con un alto grado de resistencia a explosiones submarinas próximas. Capacidades que se expusieron a complejas pruebas de choque en el país nórdico. Las estructuras de las F-310 mejoran la resistencia longitudinal residual después de un impacto, utilizándose mamparos deformables resistentes a explosiones y a la fragmentación. Igualmente, la fragata incorpora protección balística de los espacios vitales. El grado de discreción también es fundamental, de ahí el montaje elástico del engranaje reductor y el encapsulado de los grupos generadores. Los buques aportan igualmente notables reducciones de la firma infrarroja y de la sección equivalente radar (RCS), habiéndose utilizado formas e inclinaciones en toda la plataforma y estructuras especiales en zonas, como el mástil, para minimizar la detección al radar. En el apartado de la protección NBQ, además de los sistemas habituales, el buque tiene la ciudadela y el hangar presurizados, de forma que la diferencia de presión impide la entrada de aire contaminado. Ello implica un complejo sistema de compartimentos esclusa de entrada con puertas estancas que deben abrirse y cerrarse de forma alternativa. Existen además dos estaciones de descontaminación en accesos a la ciudadela. También se distingue por el criterio de estabilidad, correspondiente al exigido por la Norske Marine, de soportar averías del 15% de la eslora, contando con cuatro zonas independientes de Control de Averías con mamparos transversales resistentes al fuego y explosiones. Otra de las características innovadoras de la F-310 es la de ser el buque más pequeño hasta ahora construido en el que se ha instalado e integrado el sistema de combate AEGIS, con la solución del radar SPY 1F, también un nuevo desarrollo. El SC de las ‘Nansen' está orientado eminentemente a la defensa antisubmarina, disponiendo de un complejo sistema integrado sonar de detección combinada, de última generación, formado por un sensor de casco esférico Spherion MRS 2000 de TUS y otro activo de array remolcado (ATAS) CAPTAS MKII V1 de TUS/KDA. La producción y pruebas de los componentes del sector antisubmarino se llevaron a cabo en fábrica en Noruega por Kongsberg Defence & Aerospace (KDA) y por Thomson en Francia, y posteriormente embarcados en Ferrol. La defensa antiaérea está basada en el AEGIS de Lockheed Martin, en torno al citado radar 3D multifunción AN/SPY-1F, ostensiblemente más reducido que su predecesor el AN/SPY 1D empleado hasta ahora en cruceros, destructores y en las fragatas F-100 españolas. |