ESPAÑA | Empresas
-/5 | 0 votos

0

0

0

0

Exageraron sus pronósticos

La industria militar de EE UU, indemne tras el primer embate del secuestro fiscal

04/07/2013

(Infodefensa.com) Ginés Soriano, Madrid – El gran recorte presupuestario que EE UU aplica desde marzo apenas está afectando a los grandes contratistas militares, a pesar de que se estima una reducción de los gastos de defensa de 37.000 millones de dólares este ejercicio. La entrada en vigor el pasado 1 de marzo del denominado secuestro fiscal –un mecanismo diseñado para saltar en caso de que republicanos y demócratas no se pusiesen de acuerdo en las medidas de control del déficit, como finalmente ocurrió– hizo temer a la gran industria de defensa del país un periodo de reducción de contratos. Sin embargo, pasados sus cuatro primeros meses y tras una campaña inicial de alarma encaminada a preservar sus contratos, a los grandes contratistas les va mejor de lo esperado.

La organización norteamericana sin ánimo de lucro Project On Government Oversight (POGO), dedicada a desenmascarar la corrupción y otras malas prácticas entre políticos y contratistas en EE UU, ha publicado un artículo en el que concluye que estas compañías se están librando del golpe esperado.

En el texto se destaca que ante la entrada en vigor del secuestro fiscal las grandes empresas amenazaron al Congreso con planes de ajuste de sus plantillas. Con prácticas como esta, se apunta, los contratistas politizaron el debate, “tratando seguramente de presionar al Congreso para preservar los beneficios de sus contratos”.

POGO cita expresamente a Lockheed Martin y Boeing –respectivamente, la primera y segunda mayores compañías armamentísticas norteamericanas y del mundo– como dos de las grandes firmas que alertaron “de que el secuestro fiscal podría devastar sus negocios y perjudicar a sus clientes de la Administración”. El documento destaca la expresión que emplearon los responsables de Boeing advirtiendo de que esperaban “lo peor” para su negocio.

Además de tratar de influir al Congreso, recoge el texto, “amenazaron los trabajos de sus empleados, calificando muchos de ellos al secuestro fiscal como ‘asesino de empleo”. El recurso de encender la alarma sobre la pérdida de trabajadores también fue utilizado por BAE Systems y General Dynamics –tercera y cuarta mayores empresas de defensa del mundo por volumen de ventas–.

Podría ser pronto para comprobar sus consecuencias

Pero muchos de los grandes contratistas han salido “relativamente indemnes” del primer embate de los recortes ligados al secuestro fiscal, según POGO. En este punto cita a Lockheed Martin, que ha visto aumentar sus beneficios un 14% durante el primer trimestre del año, a pesar de que sus ventas descendieron un 2% durante ese periodo.

Sin embargo, el artículo no tiene en cuenta que estos recortes presupuestarios aún no habían entrado en vigor durante la mayor parte de ese periodo, por lo que quizá sea demasiado pronto para comprobar sus consecuencias. La propia presidenta y consejera delegada de Lockheed Martin, Marilyn Hewson, apuntaba en el balance de resultados del primer cuarto del año que el “impacto” de estas medidas “en nuestros negocios ha sido limitado hasta el momento”.

En todo caso, las estimaciones Lockheed Martin para todo el ejercicio contemplan un reducido efecto del secuestro fiscal en sus cuentas. Su pronóstico recoge un impacto en las ventas de unos 825 millones de dólares para todo 2013, lo que apena supondría una bajada del 2% en un volumen total para el ejercicio que oscilará entre los 44.500  millones y los 46.000 millones de dólares.

En Boeing tampoco se han sentido hasta ahora los primeros efectos de los recortes. La compañía incluso ha aumentado sus ingresos netos durante el primer trimestre del año un 20% respecto al mismo periodo de 2012, y su cartera de pedidos ha sumado 20.000 millones de dólares más, hasta acumular un total próximo a los 400.000 millones de dólares, una cifra récord para la empresa.

El artículo de POGO avala sus conclusiones citando un documento del Gobierno en el que se confirma que el secuestro fiscal no ha disminuido las perspectivas de empresas como Boeing, General Dynamics y Northrop Grumman –sexta mayor firma militar del mundo, tras Raytheon–.

Al contrario, se explica, estas compañías han informado de un “considerable mejor” rendimiento durante el primer trimestre de 2013 respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Y no sólo no están descendiendo, continúa el texto, sino que en realidad están creciendo frente a un Gobierno en contracción. Así,  muchos contratistas no están ajustando sus perspectivas futuras, sobre todo porque disponen de enormes carteras de contratos comprometidos con el Gobierno.

El trabajo concluye que la gran industria militar norteamericana ha clamado exageradamente contra los recortes del secuestro fiscal para, probablemente, tratar de mantener sus contratos y ganar otros nuevos.

Otra versión de los posibles efectos de los recortes la ofrecía hace un mes la consultora Price Waterhouse Cooper (PwC) en un informe sobre la industria aeroespacial y de defensa. En él se estima que el secuestro fiscal reducirá este año en torno a un 5% los ingresos en el segmento de defensa de las cien primeras compañías del sector.

Foto: Boeing

 © Information & Design Solutions, S.L. Todos los derechos reservados. Este artículo no puede ser fotocopiado ni reproducido por cualquier otro medio sin licencia otorgada por la empresa editora. Queda prohibida la reproducción pública de este artículo, en todo o en parte, por cualquier medio, sin permiso expreso y por escrito de la empresa editora.

SÍGUENOS EN

ENVÍO DE LA NOTICIA A UN AMIGO
Correo electrónico
Tu nombre
Mensaje