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Las dos unidades chilenas tienen características diferentes a las indias

Chile descarta problemas de seguridad por las filtraciones sobre los 'Scorpene'

19/09/2016 | Valparaíso

Nicolás García

La Armada de Chile ha aclarado que la filtración de información técnica reservada de los submarinos clase Scorpene de la Armada de India dada a conocer por el diario The Australian no tiene ninguna relación con la institución ya que "las características técnicas de la construcción de las unidades son diferentes para cada país, de acuerdo a sus propias necesidades y requerimientos".

Tal como publicó a fines de agosto Infodefensa.com, el consorcio naval francés DCNS sufrió la filtración de 22.400 páginas que contienen datos sensibles sobre los equipos de sonar, características de los sistema de gestión de combate y comunicaciones como también información del sistema de lanzamiento de torpedos de los seis submarinos de la clase Scorpene que están siendo construidos en el astillero Magazon Dock Limited (MDL) para la Armada de India.

Tras revelarse este hecho, DCNS informó de que las autoridades francesas abrieron una investigación para "determinar la exacta naturaleza de los documentos que han sido objeto de estas fugas, los perjuicios eventuales para nuestros clientes y las responsabilidades".

Un submarino franco-español de grandes capacidades

Los Scorpene son submarinos diesel-eléctricos de última tecnología que han sido diseñados para ejecutar misiones de guerra antisubmarina, antisuperficie y operaciones especiales. Para ello se ha utilizado la experiencia adquirida en la construcción del casco hidrodinámico de los submarinos de ataque nuclear (SSN) Amethyste/Rubis de la Marina Nacional de Francia, empleándose en su construcción acero de alto rendimiento tipo 80 HLES que les permiten alcanzar 350 metros de profundidad. 

En 1992, la compañía gala DCN (hoy DCNS) y la Empresa Nacional Bazán de Construcciones Navales Militares de España (en la actualidad Navantia) firmaron un acuerdo para desarrollar y construir un submarino de ataque convencional de última generación muy discreto, con alta capacidad de escucha y gran poder de ataque a un coste razonable. El resultado de este proyecto conjunto fue el Scorpene.

La furtividad, persistencia y potencia de fuego de este modelo de submarino otorga a sus usuarios un importante factor de disuación frente a potenciales adversarios. Estas características sobresalientes han convertido al Scorpene en uno de los submarinos convencionales más exitosos en cuanto a ventas a nivel mundial, estando en servicio dos unidades en Chile y dos en Malasia. Por su parte India encargó seis submarinos el primero de los cuales el INS Kalvari (S50) se espera que sea comiosionado antes de fin de año mientras que Brasil dispondrá de su primera unidad de un total de cuatro en 2018.

El 'Scorpene' en Chile

A mediados de la década de 1990, Chile inició el proceso de selección de una nueva generación de submarinos oceánicos para reemplazar a las unidades del tipo Oberon SS-22 O'Brien y SS-23 Hyatt. Estos submarinos habían sido construidos a comienzos de la década de 1970 en los astilleros escoceses de Scott-Lithgow y desde 1976 prestaban servicios en la Armada de Chile.

Los modelos que participarían en el proyecto Neptuno, nombre que recibió esta iniciativa, debían ser capaces de enfrentar de manera individual y con éxito buques de superficie equipados con sonares activos o pasivos; aeronaves antisubmarinas dotadas de radar, detector de anomalías magnéticas, sonar de profundidad calable y sonoboyas activas y pasivas; submarinos de propulsión nuclear y convencionales de última generación y campos minados.

En este concurso internacional se evaluaron el submarino Agosta 90B de DCNI de Francia, el Scorpene del consorcio franco-español DCNI/Bazán, el Sauro 1300 de Fincantieri de Italia, el 209/1400 MOD del astillero HDW de Alemania, el T-96 de la empresa Kockums de Suecia, el Moray 1400 de la compañía RDM de Países Bajos y el SS1400 Class de VSEL de Reino Unido. 

En octubre de 1996 quedaron en la lista corta el Scorpene y el 209/1400MOD, descartándose el resto de las propuestas presentadas por los astilleros en la licitación como también la oferta de venta de cuatro submarinos Upholder de la Royal Navy.

El 13 de enero de 1997 la Armada de Chile adjudicó la compra de dos submarinos clase Scorpene a DCNI/Bazán por ser la propuesta que cumplía los requisitos financieros y contar con las mejores capacidades de sigilo, lograr la mayor profundidad, disponer de un mayor número de armas y contar con el sistema de racarga de torpedos más rápido.

El contrato fue suscrito el 17 de diciembre de 1997 y alcanzó una cifra de 420 millones de dólares. Cada una de las empresas se encargó de la construcción de una parte específica de los submarinos, siendo DCNS responsable del casco de presión y la sección de proa de cada unidad mientras que Navantia le correspondió la sección de popa. El primero de los submarinos, SS-23 O'Higgins, fue armado en Cherburgo y arribó a Chile en diciembre de 2005 mientras que su unidad gemela el SS-22 General Carrera fue terminado en Cartagena y llegó al país en diciembre de 2006.

Foto: Armada de Chile

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