menú responsive
AMÉRICA | Personas
-/5 | 0 votos

Cambios en plena crisis por los accidentes de aeronaves

El general Vallín releva al general Rodríguez al frente de la Fuerza Aérea Mexicana

El general Rodríguez Munguía. Foto: Presidencia.

El general Rodríguez Munguía. Foto: Presidencia.

01/12/2017 | Ciudad de México

M. García/J. Quevedo

La Fuerza Aérea Mexicana (FAM) tendrá nuevo comandante. El general de división y piloto aviador diplomado de Estado Mayor Aéreo Carlos Antonio Rodríguez pasa a situación de retiro y en su lugar será nombrado el general de división y piloto aviador Miguel Enrique Vallín Osuna.

La situación de cambio en la comandancia es anómala ya que, por lo regular, el ciclo habitual de un comandante de la Fuerza Aérea termina con la Administración federal en curso. En este caso, sin embargo, el general Munguía ha alcanzado exitosamente sus años de servicio en el arma aérea mexicana, cuya fecha de alta en la FAM data del 2 de septiembre de 1970.

A lo largo de su carrera, el general Munguía se hizo de una reputación de buen aviador, buen administrador y líder eficiente, lo que lo llevó a desempeñar cargos de relevancia mayor en la FAM, desde dirigir escuadrones hasta comandancias de grupos, bases y regiones aéreas, pasando por su nombramiento como comandante de la FAM el 1 de noviembre del año 2013.

Su gestión al mando de la FAM será recordada como una etapa en la que exitosamente se consolidaron avances notables en la modernización del material aéreo crítico para las misiones de la FAM, proceso que se inició con la administración anterior. Se le reconoce un esfuerzo por erradicar malas prácticas como la compra de material aéreo de segunda mano y enfrentar los retos derivados de introducir más aeronaves y un ritmo operacional más alto al de años anteriores. Lamentablemente durante el último año de su gestión en la FAM, la institución experimentó un número record de pérdidas de aeronaves, situación que su sucesor tendrá que atacar.

Los retos del relevo

El nuevo comandante de la Fuerza Aérea Mexicana será el general de división y piloto aviador Miguel Enrique Vallín Osuna, quien asumirá al cargo hoy mismo y que actualmente funge como el comandante de la Región Aérea del Noroeste.

Los retos que el nuevo comandante tiene no son pequeños. Aparte de la crisis derivada de la pérdida de aviones, deberá acompañar el último año (que es electoral) de la Administración del presidente Enrique Peña Nieto, cuya gestión siempre ha estado acompañada de señalamientos en materia de respeto a los derechos humanos, y que para 2018 ha solicitado un aumento en el presupuesto de las Fuerzas Armadas para su apoyo en materia de seguridad.

Por supuesto, tiene algunas otras oportunidades a la mano para impulsar el desarrollo aeronáutico de México y el arma aérea. Está el respeto y continuidad a los apoyos oficiales firmados para el proyecto Pegasus de Oaxaca Aeroespace y tiene, a la vuelta, el prometido primer vuelo del proyecto Azteca para septiembre de 2018 que, aunque es un proyecto conjunto con la Dirección de Industria Militar, sin duda requiere del apoyo de la FAM para consolidarse.

En materia operativa, existen diversos retos, como buscar más horas de vuelo por mes para los aviadores, consolidar de modo formal los mantenimientos para los helicópteros y aeronaves y que como ejemplo perfecto tenemos la reciente oferta rusa para un contrato de mantenimiento a la flota de helicópteros Mil Mi-17 Hip, vitales en los planes de la FAM y Ejército y que, sin embargo, pareció no consolidarse, dejando la duda abierta sobre si estas aeronaves están volando sin el adecuado soporte de mantenimiento de su constructor y por lo tanto arriesgando las vidas de quienes los tripulan.

El general tiene ante sí la crítica situación de mantenimiento para la flota de cazas Nortrhop F-5 Tiger II que prácticamente están inoperantes. Sin duda, las expectativas puestas en Vallín Osuna son altas, su reputación en la FAM es la de un aviador profesional e íntegro con una carrera sólida y, al igual que su predecesor, se enfrentará a terribles y arcaicos vicios institucionales, así como el predominio de la política electoral sobre las necesidades de defensa; situaciones que pueden interponerse entre la visión que un aviador tiene para el desarrollo de un arma aérea que, increiblemente, es la última en el mundo, aún bajo control del Ejército.

 © Information & Design Solutions, S.L. Todos los derechos reservados. Este artículo no puede ser fotocopiado ni reproducido por cualquier otro medio sin licencia otorgada por la empresa editora. Queda prohibida la reproducción pública de este artículo, en todo o en parte, por cualquier medio, sin permiso expreso y por escrito de la empresa editora.

SÍGUENOS EN

APPS

ENVÍO DE LA NOTICIA A UN AMIGO
Correo electrónico
Tu nombre
Mensaje