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Alianzas y cooperaciones de Seguridad y Defensa en el Siglo XXI

Fecha del documento: 21/03/2017
Fuente del documento: Fundación Alternativas

*Desde el final de la Segunda Guerra Mundial el mundo estuvo dividido, durante más de cuarenta años, en dos bloques antagónicos liderados por Estados Unidos y la Unión Soviética, que mantuvieron un equilibrio basado en la destrucción mutua asegurada. Cada uno de ambos líderes creó sus propias alianzas: la OTAN y el Pacto de Varsovia, y promovieron o apadrinaron otras alianzas o acuerdos regionales para contener al contrario. La desaparición de la Unión Soviética en 1991 cambió este escenario más o menos estable por otro en el que al principio solo había una potencia hegemónica que servía como gendarme global, influyendo en todas las regiones del mundo.

No obstante, apenas una década después, el auge del terrorismo yihadista, empezando por el ataque que sufrió en su propio territorio el 11 de septiembre de 2001, las intervenciones en Afganistán e Irak, así como la emergencia de otros actores internacionales, demostraron que Estados Unidos no podía mantener ese papel en solitario durante mucho tiempo. En consecuencia, las relaciones y acuerdos regionales en el campo de la seguridad y la defensa están adquiriendo una importancia mayor para la seguridad global. Alianzas que se alineaban en el pasado con uno de los dos bloques antagónicos, tienen que asumir nuevas responsabilidades y dotarse de otros medios de decisión. Surgen nuevas colaboraciones de seguridad y defensa, mientras otras ya existentes adquieren hora un mayor valor como base de la estabilidad regional.

No se puede establecer, con carácter general un patrón que nos pueda dar una idea real de lo que está pasando, en el panorama, cambiante y fluido, de las alianzas y cooperaciones de seguridad en el mundo. Las estructuras existentes, en ocasiones redundantes o puramente nominales, sin actividad sustancial, se irá aclarando en favor de aquéllas que realmente se corresponden con una convergencia de intereses y de amenazas, dibujando un mapa de la seguridad mundial que ya se esboza, y que puede ser muy diferente del actual.

Es muy posible que en las próximas décadas el mundo unipolar de principios de siglo se transforme en otro multipolar cuyos líderes serán probablemente EEUU, China, India, y la UE si consiguiera su autonomía militar. Otros como Rusia o Brasil solo lograrán constituir polos autónomos en la medida en la que logren agrupar en torno a ellos un número suficiente de aliados y ejerzan como líderes en sus respectivas regiones. Los países de la región MENA y los africanos necesitan aún madurar mucho sus convergencias y superar diferencias muy importantes para poder influir en el escenario global al mismo nivel que los anteriores y dejar de estar sujetos a influencias externas.

En cualquier caso, el mundo se estructurará en un conjunto de regiones agrupadas en torno a sus Estados líderes. La evolución de las alianzas y cooperaciones de seguridad, que ahora solo se apunta, será un factor determinante en la configuración, y en la eficacia de estas estructuras regionales. En los próximos años los efectos de estos cambios serán más evidentes y en consecuencia vamos a asistir a una reordenación de los vínculos de seguridad y defensa, en el sentido de una mayor regionalización que tenderá a la autonomía y consolidación de este tipo de cooperaciones.

 

*Resumen del informe 'Alianzas y cooperaciones de Seguridad y Defensa en el Siglo XXI', de la Fundación Alternativas

 


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