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OPINIÓN
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Perspectivas

Carlos Delgado Fernández

Ingeniero técnico industrial y analista de Defensa. En Servicios de Ingeniería y Consultoría Protenic S.L ha trabajado como ingeniero ILS en el programa Pizarro de GDELS y en los manuales de un inhibidor avanzado de frecuencia de Indra para el Ejército de Tierra. También participó en el diseño del vehículos Ascod SV de GDELS para el Reino Unido.


Symdex, un encuentro necesario

28/01/2019 | Madrid

Las Fuerzas Armadas de los países más desarrollados están continuamente en evolución en función de los retos y amenazas a los que se tienen que enfrentar o que previsiblemente se van a enfrentar. La doctrina estratégica de los Ejércitos converge inexorablemente a la mejora e innovación tecnológica.

El cambio tecnológico, es decir, la adaptación a la evolución evidente que representa la tecnología tiene que venir acompañado por un nuevo modelo organizativo y en nuevas formas de actuar, para precisamente hacer frente, además de los conflictos actuales y convencionales, a las amenazas del siglo XXI: terrorismo internacional, estados socio-políticos débiles, guerra cibernética, amenazas al comercio mundial, cambio climático, migraciones masivas, conflictos religiosos o étnicos, crisis energéticas, escasez de materias primas, la lucha por el agua, el Ártico, conflictos asimétricos y conflictos híbridos …

Todo ello, con un escaso tiempo de reacción debido a las situaciones cambiantes que vivimos en el presente. El esfuerzo en la adaptabilidad de las nuevas tecnologías tiene que ir enfocado en acortar esos tiempos de decisión. El mundo de la Defensa que viene se juega hoy y la tecnología actual ya está obsoleta para utilizar mañana.

La nueva manera de interactuar en un conflicto. El nuevo paradigma del enfrentamiento en un conflicto globalizado, sugiere prestar atención a la siguiente terna fundamental:

 

Las Fuerzas Armadas deben hacer frente a un número creciente de adversarios y en modos muy diferentes de enfrentamiento, por lo que deben de estar preparadas para actuar en cualquier instante y bajo cualquier circunstancia. Por lo que la flexibilidad y la adaptabilidad son las nuevas rutas a seguir en un entorno de Seguridad Global.

La logística relacionada con el ámbito de la Defensa se ha fundamentado en el despliegue masivo de recursos y acabamos de ver que el contexto geopolítico y geoestratégico actual exige flexibilidad y adaptabilidad. El aporte de soluciones a una logística involucrada en los conflictos del siglo XXI responde a lo que ha venido a denominarse Sense and Respond: información, flexibilidad y adaptabilidad son las características de esta nueva Logística.

Pero la transformación digital afecta a toda la estructura de las Fuerzas Armadas. Eso significa que involucra a la persona, al ser humano, y por lo tanto a su manera de interactuar y al modo de relacionarse, lo que representa un cambio de paradigma: la importancia del factor humano en la implementación de las nuevas tecnologías que buscan una integración horizontal en una organización eminentemente vertical.

El reto futuro de las Fuerzas Armadas españolas pasa por la transformación digital. No por capricho, es el devenir de los tiempos, una sociedad tecnológicamente avanzada deberá tener unas Fuerzas Armadas tecnológicamente avanzadas también. No requiere demasiado esfuerzo entender esto teniendo en mente equipos, unidades, vehículos, aparatos, … lo difícil es aplicar este cambio tecnológico a las personas, a la estructura.

Teniendo claro que todo el mundo acepta la premisa del cambio tecnológico, que la mayoría acepta que vivimos en un cambio de paradigma, siempre hay voces discordantes en el modo de recorrer el camino sin conocer nadie el final de esa senda.

La coincidencia en los retos de la transformación digital en las Fuerzas Armadas hace inevitable el acercamiento a foros especializados donde poner en común ideas, alternativas, miedos, soluciones, controversias… a fin de cuentas todos somos uno, todos somos España y en eso es en lo que contribuye esta quinta edición de SYMDEX.

Todos somos uno y el Ministerio de Defensa debe aceptar liderar la transformación digital. La Dirección General de Armamento y Material (DGAM) juega un papel fundamental al tratar retos comunes, pero lidiando con la gran dificultad de buscar soluciones comunes en ocasiones, pero específicas también, en función de cada ejército. Un papel, como se puede uno figurar, poco grato. Pero el reto está ahí y alguien tiene que liderarlo.

El director general de Armamento y Material, almirante Santiago Ramón González Gómez, ya indicó que es fundamental una evolución integral de la organización además de la transformación tecnológica. Los desafíos tecnológicos plantean hoy más incógnitas que verdades, pero la digitalización debe aportar también nuevas oportunidades.

SYMDEX proporciona un foro inigualable de intercambio de ideas, conferencias de expertos de primer nivel donde se busca la exposición de la senda marcada en la transformación digital desde el punto de vista institucional. Qué ruta seguir, por dónde nos llevan los líderes encargados de tal empresa. Los estados mayores de los ejércitos tendrán que dilucidar sobre cómo será esa nueva disposición de la estructura. ¿Cómo satisface esta demanda la Brigada 2035?

A España le sobra ingenio para afrontar la transformación digital 4.0 y estar a la vanguardia tecnológica, es algo que se ha ido demostrando siempre que se ha tenido ocasión, otra cosa distinta es el apoyo presupuestario, como casi siempre ocurre. Pues bien, ese ingenio estará presente en SYMDEX sin ningún género de dudas, al igual que las oportunidades que representa el desafío digital, como bien decía el almirante.

SYMDEX pondrá de relevancia, seguro, el impulso que necesita la dimensión de Defensa y Seguridad en el desarrollo tecnológico y que ese impulso debe hacerse desde la concepción misma de cada proyecto.

Pero el reto que supone la digitalización no es exclusivo de las Fuerzas Armadas, a ellas les toca porque son parte de un todo, de España, por eso la visión de la Industria y de la Universidad será de interés máximo, porque con la visión de todos, la decisión del camino a seguir como sociedad será mejor, no será más rápido pero seguro que con la aportación de todos iremos más lejos, por eso SYMDEX representa la necesidad de un encuentro.

De cómo hacer un mantenimiento predictivo y por lo tanto eficiente. El reto tecnológico responde a ser mejores, y ser mejores en las Fuerzas Armadas significa anticiparse al enemigo y defender los intereses de España allí donde sea necesario. Ese 'allí' hace que la logística, desde el mantenimiento al sostenimiento, pasando por todos los procesos de fiabilidad y mantenibilidad, respondan mejor que nadie a las oportunidades que ofrece el reto digital.

Desde los mandos de apoyo logístico enseguida encontramos el interés para desarrollar esta quinta edición de SYMDEX. Ellos están tan interesados como el que más en escuchar, en aportar ideas y encontrar entre todos soluciones a las incertidumbres que planean el futuro incierto para casi todos (sin el casi).

Un ejemplo es el Sistema Integrado de Sostenimiento en el que la Armada está inmersa. El futuro digital ligado inexorablemente a la F-110, responde en exclusiva a los retos de los que venimos hablando y estos retos serían inabordables sin la participación más que evidente de la Industria y el ámbito académico.

La Industria es la responsable de dar soluciones para un mundo mejor. La Industria de Defensa tiene que responder con soluciones a problemas planteados por las Fuerzas Armadas y por eso la colaboración se hace imprescindible y foros como el de SYMDEX ayuda, más de lo que uno cree, a proporcionar sinergias en busca de soluciones.

Otro ejemplo es la colaboración que hace Indra con la Armada en el proyecto Soprene para la utilización de redes neuronales como método para mantenimiento basado en la condición en los buques.

Soluciones son lo que buscamos. Recordemos lo que decíamos en párrafos anteriores: el impulso tecnológico debe hacerse desde la concepción misma de cada proyecto. El origen lo encontramos en el mundo académico, proyectos de investigación e innovación en colaboración más que estrecha con universidades. Por ejemplo, la colaboración de la Universidad de Cantabria con la Armada en el desarrollo de un Sistema Operacional para Operaciones Anfibias (Soproa).

El software f-Brake, diseñado por la Universidad Carlos III para el Ejército de Tierra, que permite medir la eficacia del frenado en vehículos cuya carga supera los 3.500 kg para adaptarse a la nueva normativa de la ITV, es un exponente también del modelo colaborativo universidad-ejército. El propio jefe del Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra, el teniente general Ramón Pardo de Santayana, calificó esta colaboración como "una historia de éxito".

Pero todo esto sólo se puede hacer con las herramientas que el universo 4.0 nos ofrece y no se puede hablar de 4.0 sin haber mencionado si quiera el big data. Uno de los fundamentos de la revolución industrial tecnológica es el seguimiento y análisis de los datos en tiempo real. Los datos, la propiedad de los datos, la hiperconectividad…

Las nuevas tecnología también tienen aplicaciones directas en la formación. El Ejército del Aire trabaja en la actualización de simuladores y, en concreto, del sistema de enseñanza en red de vehículos tripulados remotamente clase II del Grupo de Escuelas de Matacán (Gruema) en Salamanca. La robotización, como la adquisición de un sistema de inspección robótica para superficies de mando y estructuras de los cazas de combate de F-18, es un muestra clara y práctica de lo que aportan las herramientas de transformación digital a las unidades de las Fuerzas Armadas.

En definitiva, una sociedad tecnológicamente avanzada requerirá de unas Fuerzas Armadas que evolucionen en innovación y transformación digital. El universo 4.0, la transformación digital, nos afecta a todos y por ello todos tenemos que contribuir al cambio, porque o cambiamos o nos cambian y por eso el encuentro es necesario.

Tampoco quiero caer en la ingenuidad de que los cambios son fáciles, ni tampoco son de hoy para mañana. Los cambios son difíciles, llevan tiempo y esfuerzo, pero la mirada tiene que estar puesta firmemente en el horizonte de la ambición tecnológica, no hacerlo justificando los problemas de siempre, evidenciaría una falta de apoyo de todos para todos, y por eso SYMDEX es un encuentro necesario.

La batalla de la innovación tecnológica hay que ganarla, lo demanda el deber y si el enemigo es el presupuesto, que el ingenio encabece nuestro ejército, a fin de cuentas, esto es España y el ingenio en estas lides siempre estuvo del lado español. Que por nosotros no quede y por eso animo a un encuentro en SYMDEX, sencillamente porque es necesario.

 

 

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