menú responsive
OPINIÓN
-/5 | 0 votos

Firma Invitada

Enrique Navarro

Presidente Ícaro Aerospace & Engineering


El sostenimiento en las FFAA: reflexiones después de Symdex 2019

08/04/2019 | Madrid

Symdex 2019 ha permitido un año más un profundo intercambio de ideas sobre la gestión del sostenimiento en las fuerzas armadas, y cómo las nuevas tecnologías pueden ser disruptivas en cuanto al mantenimiento de los sistemas. Sin embargo, sigue siendo la gran asignatura pendiente. Mientras el gobierno continúa con un impulso modernizador, han sido los diez meses más prolíficos en la aprobación de programas militares de toda la historia, no podemos asegurar que el pago de los mismos, no se convierta en una nueva pesadilla, y mucho menos que estos sistemas vayan a operar con normalidad.

Si tuviéramos que describir las tres grandes debilidades de nuestro esquema de mantenimiento, serían las mismas de hace diez, veinte o treinta años:

  1. Insuficiencia de recursos. En comparación con los países que tienen un nivel de gasto similar, dedicamos a mantenimiento la mitad, ratio que ha empeorado en los últimos diez años. Dedicamos en euros de 2019 el mismo presupuesto a mantenimiento que en 1975, y con unos sistemas absolutamente diferentes.
  2. Lo anterior lleva a un mantenimiento “low cost”, que no está basado en índices de disponibilidad, sino en “un ratio de escaparate”, disponer de unos pocos medios operativos a costa de la indisponibilidad muchas plataformas, que en caso necesario se tardarían años en poner en orden de combate. Se contratan horas de mantenimiento por debajo del salario mínimo interprofesional. ¿Cómo pretende el gobierno, que consume el 50% del PIB, que suban los salarios cuando es el más rata de todos los clientes a la hora de valorar los esfuerzos de los trabajadores y trabajadoras del sector?
  3. Poco o nada se ha avanzado en la comunalidad; cada fuerza sigue comprando y sosteniendo sus sistemas. Después de 40 años de ministerio de defensa, la unificación sigue siendo una tarea pendiente. La consolidación del sostenimiento en una Agencia logística permitiría aprovechar economías de escala, fomentar la acción conjunta y generar masa crítica para la externalización y además obtener ingresos de operaciones extrapresupuestarias.

A mi juicio, tres son las líneas que deberían seguirse para llegar a unos índices de disponibilidad en torno al 30 por ciento de los sistemas, en consonancia con los estándares occidentales. Hacerse trampas al solitario no puede se la máxima de nuestra política de defensa.

  1. Imprescindible un incremento de presupuesto paulatino en torno al 15% anual para los próximos tres años; se trata de incrementos en torno a 50 millones de euros anuales. Sólo con una línea de estabilidad creciente podrán utilizarse de forma eficiente los recursos. Si ahora se duplicara el presupuesto las ineficiencias serían enormes.
  2. Creación de la Agencia de Logística de la Defensa, creando un cuerpo común de administración y otro de apoyo logístico. Deberían asignarse todos los centros de mantenimiento a la nueva Agencia, así como los presupuestos. La agencia sería responsable de garantizar a la fuerza la disponibilidad de los medios.
  3. Debemos superar el concepto de compra de plataformas para sustituirlos por el de compra de sistemas. Cada nueva adquisición debe incorporar tanto en el acuerdo de techo de gasto como en sus anualidades de operación, los recursos para el mantenimiento, tanto preventivo como correctivo, así como las modernizaciones mayores. De esa manera se garantizará que cada inversión, que resulta tan costosa, cumple con los objetivos para los que se ha adquirido.

Unido a lo anterior, cada expediente de adquisición debería incorporar un informe de la Agencia Logística garantizando la comunalidad así como la estimación presupuestaria.

La logística constituye las arterias del cuerpo de la defensa; de poco sirve tener mucho músculo sino llega la sangre de forma adecuada y constante. Siguen existiendo muchas reticencias a esta unificación, pero la continuidad de este modelo “low cost” es impropio de un país como España, una potencia económica, miembro de la Alianza Atlántica y primera línea de defensa de Occidente en el flanco sur.

Otro aspecto fundamental de la construcción de este nuevo esquema de sostenimiento será la implantación de un modelo PPP para la explotación de los medios de sostenimiento, basarlos en modelos de disponibilidad de medios y no en la suficiencia de recursos. La colaboración público-privada permitirá aprovechar sinergias, optimizar los medios de los que disponen las empresas y los centros de mantenimiento, y sobre todo mejorar la disponibilidad de los medios.

En cuanto a los procedimientos contractuales las reformas deben ser profundas. El mantenimiento de los sistemas no puede adjudicarse a precio/hora, Es ridículo primar para los sistemas que garantizan nuestra defensa el precio sobre la calidad y la entrega. Asimismo, deben firmarse contratos de sostenimiento para mínimo de cuatro años que justifiquen realizar las inversiones necesarias. Otro aspecto clave son los acuerdos de cooperación industrial. No se entiende porqué no se exigen compensaciones industriales, como hacen nuestros aliados europeos para las compras extracomunitarias, y que las mismas se dirijan a asegurar la mayor autosuficiencia posible en el ciclo de vida de los sistemas, lo que también se puede requerir a contratistas europeos a través del contrato principal y generar de esta manera mayor retorno industrial y sobre todo tener el dominio de los sistemas que se operan por nuestras fuerzas armadas.

La tecnología será sin duda otro aspecto fundamental, la revolución 4.0 es sobre todo un paso de gigante en los procesos industriales; los sistemas basados en cadena de bloques permitirán optimizar precios y mejorar la comunicación entre proveedores y usuarios.

En definitiva, siguen siendo muchos los retos, pero la puesta en marcha del nuevo plan inversor por el gobierno permite ser optimistas sobre el compromiso de las instituciones con la defensa y la seguridad. Cuando un país invierte en su defensa y fuerzas armadas y se preocupa por su eficiencia y operatividad, está enviando una señal inequívoca de confianza en el estado, en su unidad, permanencia y desarrollo social, por eso es tan importante que la defensa, la política de estado por excelencia, disponga de los medios que nos hagan más fuertes a todos.

 

 

 © Information & Design Solutions, S.L. Todos los derechos reservados. Este artículo no puede ser fotocopiado ni reproducido por cualquier otro medio sin licencia otorgada por la empresa editora. Queda prohibida la reproducción pública de este artículo, en todo o en parte, por cualquier medio, sin permiso expreso y por escrito de la empresa editora.

SÍGUENOS EN

ENVÍO DE LA NOTICIA A UN AMIGO
Correo electrónico
Tu nombre
Mensaje