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ESPAÑA | Armada
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Más de 25.000 millas náuticas en cinco meses

El Hespérides regresa a España, tras 42 días de aislamiento por el Covid-19

Llegada del BIO Hespérides a Cartagena. Foto: Armada española

Llegada del BIO Hespérides a Cartagena. Foto: Armada española

23/04/2020 | Madrid

La dotación del buque de investigación oceanográfica (BIO) Hespérides de la Armada española pudo pisar al fin tierra firme el miércoles 22 de abril en el Arsenal de Cartagena, después de 42 días de aislamiento a bordo de la embarcación por la pandemia del coronavirus. Ningún miembro de la tripulación lo había hecho desde el 11 de marzo en Punta Arenas (Chile), en el extremo sur del continente americano.  

Con la llegada a su base de Cartagena, el Hespérides ha completado una campaña antártica atípica -la número 25 en su cuenta particular-, marcada en la recta final por la irrupción de la crisis del Covid-19. El buque y la dotación ha regresado a casa 161 días después de zarpar de su base, con un balance de 25.073 millas náuticas navegadas -46.435 km-, distancia equivalente a más de una vuelta al mundo, repartidas en 147 singladuras. En total, cinco meses y nueve días. 

Durante esta campaña, se ha colaborado con los programas polares de Argentina, Bulgaria, Chile, República Checa, Corea del Sur, Ecuador, Perú, Portugal y Uruguay. En total, a bordo se ha dado apoyo a 207 personas de 18 nacionalidades. 

El buque comenzó su misión el 13 de noviembre de 2019, con destino Montevideo (Uruguay), donde arribó el día 4 de diciembre. Allí, además de realizar carga logística de víveres, combustible y material científico en colaboración con el programa polar uruguayo, tuvo lugar la participación vía videoconferencia en el evento COP 25 sobre el cambio climático. 

A continuación, navegó hasta el puerto de Punta Arenas, llegando el 13 de diciembre, donde entregó las donaciones (más de tres toneladas de comida, juguetes, ropa y material de higiene diverso) recolectadas para el proyecto solidario Hogar Miraflores. También embarcaron los primeros 35 técnicos de la Unidad de Tecnología Marina (UTM) del CSIC y personal del Ejército de Tierra, que abrirían las bases antárticas Juan Carlos I en isla Livingston y Gabriel de Castilla en isla Decepción. 

Durante el primero de los ocho cruces del Mar de Hoces de esta campaña, el BIO Hespérides participó en el dispositivo de búsqueda de restos del C-130 Hércules siniestrado el 9 de diciembre en esas aguas (operación Paso Drake de la Fuerza Aérea de Chile). Tras completar la apertura de las bases antárticas españolas, navegó en demanda del puerto de Ushuaia (Argentina). 

Proyecto de investigación 

 

A lo largo del mes de enero, el buque pasó 32 días de mar ininterrumpidos en aguas antárticas realizando las actividades del proyecto Tasmandrake-Powell del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC). Este proyecto estudia los principales eventos tectónicos y oceanográficos que influyeron en el desarrollo de la Corriente Circumpolar Antártica y su relación con la evolución paleo climática y del casquete de hielos.  

Tras relevar a los investigadores y técnicos en Ushuaia, durante el mes de febrero el proyecto principal realizado a bordo fue Bravoseis de la Universidad de Granada, consistente en el estudio sismológico de los volcanes submarinos del estrecho de Bransfield.  

No obstante, no fue el único proyecto desarrollado en esos 28 días de mar. A la vez, los investigadores efectuaron otros cuatro, entre los que destaca el Galileo-IHM 5 para la validación de la señal recibida de los satélites de la constelación europea en altas latitudes, dirigido por la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) y el Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM). Durante este periodo el buque alcanzó la latitud más meridional de la campaña: 64º Sur. 

Intentos de escala  

 

El 12 de marzo, durante su tránsito hacia la Antártida para el cierre de las bases antárticas españolas, y a la vista de la pandemia, se ordenó al buque proceder a dicho cierre con la mayor celeridad posible y evacuar tan pronto como fuese posible de regreso a territorio nacional a las 37 personas que todavía se encontraban en dichas bases. El primer intento de ruta de retorno, desde Ushuaia vía Buenos Aires, no fue posible debido al escenario de cierre de fronteras, cancelación de vuelos domésticos y establecimiento de cuarentenas en Argentina. 

Se procedió así, tras una breve escala técnica en Ushuaia, hacia el norte en demanda primero de Santos (Brasil), y finalmente de Montevideo (Uruguay), donde únicamente los 37 pasajeros pudieron desembarcar para ser repatriados coincidiendo con un vuelo especial de Iberia gestionado desde el Ministerio de Asuntos Exteriores. A continuación, el buque inició su tránsito de regreso a puerto base, en Cartagena. 

La Armada destaca que “este ha resultado un final de campaña atípico, si bien todos los objetivos científicos del programa polar se habían completado para cuando se necesitó adelantar el cierre de las bases en una semana respecto de lo previsto por causa de la pandemia”.  

De los diez proyectos previstos para realizar a bordo del buque, tan solo uno, el proyecto Saga1 que iba a ser desarrollado en aguas del Atlántico Sur entre mediados de abril y mediados de mayo, no ha podido ser realizado por imposibilidad de incorporar en Rio de Janeiro al personal investigador y técnico previsto. 

 

 

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