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Entrevista Infodefensa.com

Gral. Rodríguez Roca (MOE): "Las prioridades son vehículos, comunicaciones, visión nocturna y RPAS" (y2)


Las prioridades del MOE son vehículos, comunicaciones, visión nocturna y RPAS


14/07/2020 | Madrid

B. Carrasco

Viene de: 'Gral. Rodríguez Roca (MOE): "La crisis del Covid-19 no ha hecho sino adelantar el futuro" (1)'

En la segunda parte de la entrevista a Infodefensa.com, el jefe del Mando de Operaciones Especiales (MOE), general de brigada Raimundo Rodríguez Roca, pone el foco en las necesidades de materiales de la unidad dentro del proyecto MOE 35

El general destaca que trabajan para mejorar sus capacidades en cuatro áreas: vehículos, comunicaciones, visión nocturna y drones. De cara a esta década que acaba de comenzar, el jefe del MOE pronostica avances sustanciales en los sensores, el procesamiento de datos y las armas de energías dirigidas. Además, explica la desaparición del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) II Granada. "La situación final va a ser menos grupos de operaciones especiales aunque más fortalecidos", resalta.

Para avanzar hacia el MOE 35 también es fundamental contar con equipos de última generación. A corto plazo. ¿Qué nuevos materiales esperan recibir?

Vamos a ir incorporando en diferentes horizontes, distintos tipos de materiales. Los que más nos preocupan a corto plazo son los que configuran la pirámide de necesidades básicas del MOE 35, una especie de pirámide de Maslow pero de materiales de operaciones especiales. Esa jerarquía de materiales incluye diferentes modelos de vehículos, que nos proporcionarán una movilidad muy avanzada. Comunicaciones de última generación que nos permiten garantizar nuestro funcionamiento como un equipo, integrar apoyos y ser interoperables. Medios de visión nocturna, algo esencial para para poder operar con más eficacia en la que es nuestra zona de confort, la noche. Y también RPAS (drones), elemento que nos dota de libertad de acción por la capacidad de reconocimiento y vigilancia que aportan, tanto desde el punto de vista de la inteligencia, como de la protección de la fuerza.

Respecto a los vehículos, el MOE tiene dos programas de adquisición en marcha el VMOE (Vehículo Medio de Operaciones especiales) y el VLOE  (Vehículo Ligero de Operaciones Especiales)

Ambos son proyectos de innovación, diseñados y desarrollados en el MOE junto a empresas. Hemos aprovechado la experiencia, el ingenio y la creatividad de nuestros operadores, y de la mano de nuestra unidad de experiencias e innovación y las empresas logramos dos magníficos productos que necesitamos para cumplir las misiones encomendadas en la actualidad y en el futuro. Ya hemos recibido las primeras unidades del VMOE. Un vehículo muy equilibrado que nos otorga una gran movilidad y alcance, así como una adecuada protección. A lo largo de 2021 seguiremos recibiendo unidades hasta completar todas las que necesitamos. Por su parte, el VLOE, responde a un concepto diferente. Está ideado para ser proyectado en plataformas de ala rotatoria y dotar al Ejército de alcance operacional. En la actualidad disponemos de unos prototipos con los que llevamos algunos años acumulando experiencias. Necesitamos sustituir esas plataformas por otras más versátiles y que favorezcan el apoyo logístico en cualquier zona donde se despliegue, por remota y aislada que esta sea.

¿En qué otras áreas es necesario la llegada de nuevos medios?

Si hay algo que caracteriza a nuestras fuerzas es que la plataforma no es el vehículo acorazado, mecanizado o blindado, sino que la plataforma es el propio combatiente. El operador es, en sí mismo, una especie de sistema de armas que incorpora todo encima. Las de operaciones especiales son las únicas fuerzas en las que sucede esto. La necesidad de trabajar en entornos aislados, discretos y con una huella y perfil muy reducido obliga a ello. La logística no es otra que la que pueden llevar encima, la protección es la que le proporcionan su casco y placas balísticas y su armamento individual sofisticado y avanzado es el que le proporciona su potencia de fuego. Para el MOE las comunicaciones, que deben estar integradas en un casco balístico especial que aporte enlace con el equipo y con otras unidades, ocupan un puesto relevante en nuestra jerarquía de necesidades. Los sistemas de información y comunicación nos proporcionan capacidad para trabajar en equipo de forma muy eficaz y muy rápida. Nos permiten también integrar todo tipo de capacitadores y unidades en el terreno con las que debemos llevar a cabo nuestras operaciones. Igualmente hacen posible interoperar con fuerzas amigas, aliadas y locales. Tenemos un plan específico de modernización de nuestros sistemas de información y comunicaciones. Este plan está en marcha y nuestros sistemas van a ir mejorando sustancialmente a corto plazo. En relación a las capacidades de inteligencia sucede algo similar. Los RPAS (drones) son una necesidad crítica. Hoy en día no se puede operar sin una vigilancia adecuada que permita por un lado monitorizar al objetivo y por otro lado proteger a la fuerza. Está previsto recibir RPAS (drones) de distintas categorías, algunos de ellos ya están llegando.

A su juicio, ¿qué nuevas tecnologías marcarán el futuro?

Está claro que los Big Data, la inteligencia artificial y la robótica van a ser una realidad en los campos de batalla de futuro y van a obligar a cambiar la manera en la que nos planteamos las operaciones y cómo preparamos a la fuerza. Sin duda, habrá que aprender a hacer las cosas de otra forma. Sin embargo, creo que la eficacia de los sistemas de armas que incorporen estos avances no va a alcanzar el grado de madurez necesario y consolidarse de forma generalizada hasta, al menos, la década de los años 30. Es cierto, que ya existen avances de calado en el ámbito de la robótica y que en algunos teatros de operaciones como en Siria se han llegado a experimentar con robots, con cierto grado de autonomía. Sin embargo, el verdadero salto cualitativo lo constituirá la fusión de esas nuevas tecnologías como son Big Data, Inteligencia Artificial aplicada a sistemas de armas, robótica con cierto grado de autonomía y capaz de causar efectos letales, nanotecnologías, así como aplicación biogenética en el ser humano. Tecnologías que deberán esperar una década, o década y media, para ser una realidad consolidada. Aunque es cierto que estamos más cerca de lo que pensamos de ese escenario.

¿Cuáles serán las tecnologías de esta década?

Algo más tangible, que podemos casi considerar como una realidad, son las tecnologías que se van a implantar en la década de los años 20, en la que ya nos hemos adentrado. En especial en tres campos. Primero, se experimentará un avance sustancial de la calidad de los sensores en el campo de batalla unido a una mejora simultánea de las capacidades de procesamiento de todos los datos e información que se adquieran. En segundo lugar, capacidad de realizar un procesamiento de datos avanzado, aún con el espectro electromagnético degradado. Es decir, en condiciones de aislamiento electromagnético, las fuerzas dispondrán de elevada capacidad para procesar datos. El tercer campo de desarrollo está relacionado con las mejoras para llevar a cabo ofensivas a grandes distancias. Van a producirse desarrollos de capacidades de armas de energías dirigidas (laser, impulso electromagnético) y armas capaces de disparar proyectiles a velocidades hipersónicas, preparados para alcanzar objetivos a grandes distancias en muy poco tiempo, colapsando de este modo los ciclos de toma de decisiones.

El MOE perderá el GOE II Granada y ganará una unidad logística de operaciones especiales, ¿Cómo queda organizada la unidad después de esta organización?

El MOE va a crecer en cantidad y en calidad. Ese crecimiento debe ser acorde y ajustarse a la realidad de la disponibilidad de recursos de personal de nuestro Ejército de Tierra. Esto último implica la integración de las capacidades de uno de los grupos, el GOE II, en el resto de grupos de operaciones especiales. La situación final va a ser menos grupos de operaciones especiales aunque más fortalecidos. Por otro lado, el diseño de las capacidades logísticas realizado a finales de los años 90 del pasado siglo para el MOE, se había quedado obsoleto respecto a las necesidades actuales. Por ello, dispondremos de nuevas estructuras logísticas que nos permitirán ser más eficaces en nuestro trabajo diario de la preparación, así como atender las necesidades actuales y futuras de los despliegues en el exterior.

¿Qué otras actuaciones o modificaciones implican esta nueva estructura?

Los idiomas y profundizar en el entendimiento cultural de las áreas geográficas donde tenemos desplegadas fuerzas, o donde podemos ir en un futuro, son capacidades militares esenciales que también estamos incorporando. Es muy importante estar familiarizados con las culturas locales. Cuanto mejor conozcamos los códigos de conducta y comportamiento de la población, de las fuerzas de seguridad locales, y de las redes terroristas, por poner solo algunos ejemplos, más eficaz será nuestro trabajo. Por tanto, el MOE 35 también mejorará sus capacidades para lograr mayor empatía y penetración en las culturas locales. Nuestro trabajo no solo consiste en realizar acciones directas. Eso es solo una parte. El grueso de nuestro trabajo es un enfoque indirecto del empleo de la fuerza cuyos efectos son más duraderos en el tiempo, lo que se denomina Asistencia Militar, donde el conocimiento de idiomas y la comprensión cultural son críticos para tener éxito.

 

 

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