menú responsive
AMÉRICA | Aire
-/5 | 0 votos

Ejercicio Operacional Tápio 2020

La Fuerza Aérea Brasileña se entrena para combatir en un contexto de pandemia

Ejercicio Operacional Tápio 2020. Fotos: Roberto Caiafa

Ejercicio Operacional Tápio 2020. Fotos: Roberto Caiafa

 Ver galería de fotos

26/08/2020 | Campo Grande, MS

Roberto Valadares Caiafa

La Fuerza Aérea Brasileña (FAB) está llevando a cabo el Ejercicio Operacional Tápio 2020 con el objetivo de mantener la capacidad operativa de la institución y fortalecer la respuesta ante diversas misiones. El entrenamiento está teniendo lugar en la Base Aérea de Campo Grande (Mato Grosso do Sul), sede del Ala 5, desde el pasado 17 de agosto y hasta el 4 de septiembre.

Infodefensa.com tuvo la oportunidad de presenciar el operativo y registró el entrenamiento de las tropas de la Brigada de Infantería Paracaidista del Ejército Brasileño, de las Fuerzas Especiales Para-Sar y las tropas de infantería de la Fuerza Aérea.

Ante la situación de pandemia internacional, en esta oportunidad la capacitación incluyó la ejecución de un Plan de Bioseguridad, la instalación de una Unidad de Salud Celular (UCS), aeronaves adaptadas para la evacuación médica aérea y un escuadrón de salud equipado para recibir pacientes en estado grave.

Al respecto, el comandante del Ala 5 y director del ejercicio, Luiz Cláudio Macedo, explicó que "para la realización del operativo táctico se implementó un plan de bioseguridad para combatir y prevenir el Covid-19 centrado en las pruebas, el seguimiento de los participantes, la orientación frecuente sobre medidas sanitarias, el aislamiento social, las adaptaciones de las estructuras para la posible recepción de casos confirmados, la pronta respuesta a un posible control de la difusión del virus y la evacuación aeromédica en casos específicos".

Para poder llevar adelante esto, Macedo detalló que "alrededor de 25 profesionales de la salud, incluyendo médicos, farmacéuticos, dentistas y técnicos de enfermería, reforzaron el personal de 70 militares en el área médica del pabellón cinco”.

El comandante del Ala 5 también explicó cómo la pandemia afectó la realización de algunas etapas de diferentes misiones que la Fuerza Aérea lleva a cabo rutinariamente y destacó el uso de los H-60L Black HawkC-105 Amazonas y H-36 Caracal para el traslado de pacientes.

Macedo aseguró: "Un avión siempre estará en espera para el posible transporte de pacientes con coronavirus y, en caso de aislamiento de infectados que ya presenta un alto grado de contaminación, el transporte se realizará en cápsula de aislamiento".

Unidad de Salud Celular

 

En el Ejercicio Operacional Tápio se instaló una Unidad de Salud Celular (UCS) para prestar atención de nivel primario a todo el personal militar participante. En cumplimiento del Plan de Bioseguridad implementado para prevenir y combatir, la UCS funciona por primera vez como una proyección de las Fuerzas Armadas.

Si se identifica un caso sospechoso de coronavirus el paciente es dirigido a un lugar adaptado para cumplir con el aislamiento social combinado con monitoreo médico. La estructura cuenta con tres módulos, camas adaptadas y 12 profesionales de la salud.

Misión Aérea Compuesta

 

Un total de 20 aviones llevaron a cabo la primera Misión Aérea Compuesta (Comao) del ejercicio. Las aeronaves entrenaron en un escenario simulado de guerra no convencional, en el que el combate es contra fuerzas insurgentes o paramilitares y no entre dos estados constituidos, como es el caso de las misiones de mantenimiento de la paz de la ONU.  

Este ejercicio consistió en establecer un escenario con tres misiones distintas, entre ellas, la simulación de ataque a objetivos estratégicos en tierra ocupada por la fuerza opositora, Búsqueda y Rescate en Combate (C-SAR) y asalto aéreo con lanzamiento de suministro y tropas para apoyar el territorio de las fuerzas amigas.

Entre las aeronaves que participaron destacan los A-1 y A-29 Super Tucano para misiones de ataque; H-36 Caracal, H-60L Black Hawk, AH-2 Sabre y SC-105, para misiones C-SAR; C-105 Amazonas y C-95 Bandeirante en las misiones de asalto aerotransportado; además del avión E-99 equipado con la Estación de Comunicación Aérea, para complementar el flujo de comunicaciones.

Después de recibir la Orden de Tareas Aéreas, documento que contiene todas las acciones a realizar por cada integrante de la Comao, el comandante de la misión tiene sólo 24 horas para coordinar y realizar el primer despegue. Durante este intervalo, se llevan a cabo reuniones con todas las tripulaciones involucradas. Para el comandante el mayor desafío es priorizar la seguridad de vuelo sin perjudicar la operatividad.

Vectores de combate

 

En este ejercicio, la Fuerza Aérea empleó los diferentes todos los tipos de aeronaves que posee para realizar distintas misiones de combate, transporte, apoyo logístico y reconocimiento, entre otros. Los cazas fueron representados por los turbohélices Super Tucano A-29 y por los aviones de ataque táctico A-1AM AMX modernizados.  

Según el teniente coronel Agnaldo dos Santos "el AMX modernizado ha aumentado la precisión en el lanzamiento de armamento y mejorado en gran medida las capacidades de navegación y designación de objetivos, tanto de día como de noche". Además, ofrece un sensor frontal infrarrojo que ayuda a la navegación y reconocimiento, lo que lo convierte en un "formidable vector de ataque".

Helicópteros

 

Los helicópteros empleados en el encuentro fueron el H-60L Black Hawk, el AH-2 Sabre (MI-35) y el H-225M Caracal. La primera de las aeronaves lleva fuerzas de operaciones especiales mientras es escoltado por la segunda. Por su parte, el H-225M estaba a cargo de las tareas de transporte de personal y logística operativa, y fue modificado para transportar, si fuera necesario, a pacientes diagnosticados con Covid-19.

El AH-2 Sabre, debido a su tamaño y potencia de fuego, se destaca en medio de los otros helicópteros. De acuerdo al teniente coronel Márcio André Almeida Coutinho "el Sabre es una máquina tan robusta que esto se traduce en una mayor seguridad en las operaciones de combate", cuando se está expuesto al fuego enemigo.

Almeida explicó que en misiones C-SAR, el Sabre protege a los otros helicópteros de los ataques enemigos. "Volar esta máquina es una oportunidad única, un modelo probado en combate que ofrece una buena protección blindada y permite el uso de cañones de 23 mm, cohetes no guiados de 80 mm y misiles antiobús guiados por láser", destacó.

Aviones de transporte

 

La Aviación de Tranporte envió a sus veteranos C-130 Hércules, los C-105 Amazonas y el C-95M Bandeirante modernizado. Estos aviones lanzaron paracaidistas del Ejército, operadores de fuerzas especiales y transportaron carga, suministros y materiales de empleo militar entre Campo Grande y otras partes del país.

El KC-390 Millenium, que aún no ha sido declarado listo desde el punto de vista operativo, no participó en el ejercicio y sigue apoyando las misiones de transporte de la Operación Covid-19. Su debut se espera para la edición 2021 de la formación, cuando la FAB ya debería haber formado equipos operativos para este avión.

En el comando, control y alerta aérea temprana, la FAB ha puesto a disposición un avión E-99 no modernizado para realizar cobertura de radar en el sector de operaciones aéreas destinado al Ejercicio Operacional Tápio.

Este avión se mantiene operativo mientras que las otras tres unidades de la flota se someten a la modernización de sistemas y sensores en las instalaciones que Embraer Defesa e Segurança posee en Gavio Peixoto (Sao Paulo).

 

 

 

 

 © Information & Design Solutions, S.L. Todos los derechos reservados. Este artículo no puede ser fotocopiado ni reproducido por cualquier otro medio sin licencia otorgada por la empresa editora. Queda prohibida la reproducción pública de este artículo, en todo o en parte, por cualquier medio, sin permiso expreso y por escrito de la empresa editora.

ENVÍO DE LA NOTICIA A UN AMIGO
Correo electrónico
Tu nombre
Mensaje