EDICIÓN
| INFODRON | INFOESPACIAL | MUNDOMILITAR | TV

Eric Trappier

El negocio militar de Dassault sube un 65% mientras el de Airbus cae un 10%

“Solo tenemos un tercio el trabajo”, se ha llegado a lamentar el CEO de Dassault, que reivindica para su empresa la misión de “principal arquitecto” en el ámbito de desarrollo de un avión de combate de próxima generación (NGF) del proyecto, que protagoniza su denominada Fase 1B, cuya firma pendiente por los socios ha acumulado meses de retraso.

Dassault insiste en las diferencias con Airbus por el futuro caza europeo

Y ha mostrado sus recelos ante la compra ya prevista por parte de Alemania de aviones de combate de quinta generación F-35 estadounidenses capaces de portar armas nucleares, como parte del acuerdo que mantiene con la OTAN para mantener esta capacidad, lo que se percibe como una nueva dificultad para la buena marcha del FCAS.Más allá del pilar tecnológico centrado en el NGF, que es el más destacado, tanto los representantes de Airbus como el de Dassault coinciden en la sintonía con la que se están desarrollando los otros seis pilares del FCAS. Sobre este punto, Noticias de Israel recoge la posición de Airbus, sobre la que afirman: “Confiamos en que se pueda alcanzar una resolución si se respetan las normas de cooperación acordadas por las naciones en la NGF, como ocurre en otros pilares”. 

Dassault evidencia de nuevo su desencuentro con Airbus en el FCAS

De ahí que Trappier reivindique que “Dassault debería ser el líder y el contratista principal”. Airbus no pone en duda este extremo, pero sí reconoce diferencias para acabar de perfilar el reparto en el NGF, al contrario de lo ocurrido en los otros seis pilares, en los que “hace meses logramos encontrar acuerdos justos y equilibrados”, según las palabras recogidas por Defense News de un portavoz de la empresa.

El desarrollo del futuro avión de combate europeo FCAS peligra otra vez

Dudas germanas El año pasado llegó a trascender un informe secreto de las Fuerzas Armadas alemanas en el que se concluye que el futuro avión de combate no estará tecnológicamente actualizado y que Alemania se ha dejado engañar por Francia en distintos aspectos del programa, al que se calcula un coste de 100.000 millones de euros.