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El ATF-65 Janequeo de la Armada de Chile prepara su primer despliegue a la Antártica

La maniobra de acoderada simuló la conexión a tierra que efectuará el remolcador en el sector de la Bahía Fíldes y consideró el empleo de amarras gruesas por la popa para lograr sostener y mantener la posición y dirección de manera segura.Reaprovisionamiento logístico El ejercicio fue realizado teniendo en consideración las tareas que tiene contempladas el buque en la Comisión Antártica (Comantar) 2021/2022 donde deberá ejecutar el reaprovisionamiento logístico de las instalaciones chilenas en el continente blanco.Como parte de los protocolos exigidos por la Autoridad Sanitaria, la unidad se encuentra en una estricta cuarentena preventiva previa al despliegue para cumplir con los requisitos para ingresar a la Antártica y reducir el riesgo de contagios de coronavirus.El comandante del remolcador, capitán de fragata Rodrigo Pérez, señaló que esta comisión "tiene una tremenda importancia, sobre todo para esta primera dotación, puesto que se ponen a prueba las habilidades, entrenamiento y capacidades del buque desarrolladas durante el año para así cumplir de manera segura y eficiente las tareas encomendadas”.Capacidades multitpropósitoLa institución incorporó el ATF-65 Janequeo para fortalecer la capacidad de rescate y salvataje, tanto de buques civiles como militares en el área de responsabilidad nacional, salvaguardar la vida humana en el mar, la preservación del medio ambiente y los recursos naturales, apoyo logístico en donde se requiera y la capacidad de realizar el rescate y salvataje de un submarino.El Ministerio de Defensa Nacional de Chile aprobó el 26 de enero de 2018 el proyecto Remolcador el cual contemplaba la compra de una nueva unidad con el propósito de mantener y complementar las capacidades de rescate y salvataje que realizan el ATF-66 Galvarino y el ATF-67 Lautaro.El 5 de marzo de 2018 fue firmado el decreto que autorizaba la adquisición por los entonces ministros de Defensa y Hacienda, y en el marco de este proyecto, la Armada de Chile y la Armada de Estados Unidos suscribieron el 27 de agosto de 2018 un convenio de cooperación para buscar la mejor alternativa que existiera en el mercado y que permitiera además de salvaguardar la vida humana en el mar, servir como una plataforma de rescate y salvataje de submarinos.