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OPINIÓN
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Firma Invitada

Francisco de Paula Romero Garat

El capitán de navío (R) Francisco de Paula Romero Garat es especialista en Electrónica, Guerra Electrónica y Sigint.


Transparencia y sinergias entre defensa y la industria

11/05/2017 | Madrid

En un artículo anterior en Infodefensa.com, hice varias referencias a las empresas relacionadas con defensa, grandes, medianas y pequeñas, me refería a los contactos y relaciones entre la estructura de Defensa y las empresas de defensa.

Ahora quiero referirme a la transparencia en la gestión en Defensa y en la industria y empresas de defensa, y a la sinergia entre ambas, es decir, a las tareas coordinadas. Según la Real Academia, "la acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales" para conseguir mayores beneficios para ambas.

Gestiones transparentes y acciones que debieran de llevarse a cabo por ambas partes para conseguir unas relaciones efectivas, diría que incluso afectivas y beneficiosas, para lo que es muy conveniente que el personal de ambas estructuras aplicaran unos severos controles morales y éticos, y que además, las empresas conocieran bien las estructuras, funcionamiento y normativa de Defensa, y que la Defensa conociera en profundidad las de las empresas.

Recientemente el presidente de Tedae, Adolfo Menéndez, decía en un importante foro sobre transparencia que "la transparencia es un compromiso esencial en la gestión empresarial totalmente asumido por las empresas asociadas", gestión empresarial que obviamente implica al recurso humano de las empresas, a su personal.

Por otra parte, se asume que la transparencia debe de regir el código ético de cualquier funcionario de la administración del Estado, y en el caso de la Defensa, es una obligación moral del militar.

El personal y el recurso humano de ambas estructuras, teniendo como foco y objetivo común la defensa nacional, tienen una formación y experiencia de trabajos diferente y donde priman también intereses diferentes, pero donde deben de implantarse sinergias activas entre ambos.

El personal de Defensa trabaja para el Estado, la mayoría son militares, pero también hay funcionarios y personal laboral de la administración del Estado. Los primeros son gente formada por los Ejércitos, la Armada y la propia Defensa para cumplir con la misión fundamental de la defensa de España, los segundos, auxilian, asesoran y complementan a los primeros en tareas profesionales específicas.

Sus objetivos son los del Ministerio de Defensa y de las Fuerzas Armadas, trabajan para y por el Estado. En el caso de la gestión de la planificación y obtención de capacidades y recursos, existe personal militar especializado con formación concreta en ello, al que como militar que es se le sobreentienden los principios morales y éticos de su profesión, donde su único “beneficio” es conseguir lo mejor de la industria, al mejor precio y en las mejores condiciones, de una forma concursal, justamente  evaluadade una forma transparente e imparcial.

El personal de las empresas e industrias de defensa, son licenciados superiores, titulados en formación profesional y otros profesionales y trabajadores, cuyos objetivos son o deben de ser los de la empresa en la que trabajan, fundamentalmente los beneficios económicos, a través de la producción facturación, el crecimiento, el desarrollo tecnológico y  la innovación. En sus relaciones con Defensa en cuanto a la planificación y obtención de recursos y capacidades, sus objetivos debieran ser, primero, conocer qué quiere Defensa, segundo proponer componentes, herramientas, equipos, sistemas y plataformas reales que cumplan los requisitos para, finalmente, en concursos abiertos, trasparentes y justos, optar a la producción y facturación de acuerdo con los pliegos, para finalmente, conseguir beneficios económicos.

En este punto, quisiera hablar de formación.

Al militar se la forma e instruye a través de dos tipos de enseñanza, la de formación, donde verdaderamente se hace al militar, y la de perfeccionamiento, donde se le complementa la formación puramente militar y donde se le especializa en un área determinada y se le prepara para llevar a cabo las labores de gestión, dirección, mando y estado mayor en cada uno de los niveles. Ambas enseñanzas las desarrolla el militar durante toda su vida perfilando su propia carrera.

En la enseñanza de formación militar prima la instrucción militar, terrestre, marinera, aérea, la formación humana, la social, incluyendo lo institucional y protocolario, la moral y la ética de la persona, ante la formación técnica, aunque hoy en día esta, empieza a equilibrarse con aquella,  pero como formación militar que es, además, es el momento de inculcar, valores y virtudes característicos de la profesión; la jerarquía, el liderazgo, la moral y ética militar, las tradiciones, el honor, la lealtad, el compañerismo, el trabajo en equipo, la disciplina e incluso el valor.

En el perfeccionamiento prima convertir al militar en profesional especializado en diferentes áreas.

En la enseñanza civil a través de las universidades, escuelas de formación profesional y otros centros y escuelas, básicamente se forma técnicamente a la gente para que pueda desarrollar en el futuro una responsabilidad determinada en una empresa u organismo específico. Casi todas las universidades sobre todo las públicas, entienden que la formación humana, social, ética y moral ya ha sido aplicada en los colegios e institutos y dedican la mayoría de sus esfuerzos en la formación técnica, por lo que en muchas ocasiones nos encontramos un déficit importante en aquella formación que inculca los valores y virtudes citados anteriormente también útiles y necesarios para ellos y que no son exclusivos de la profesión militar, tanto es así que si bien estas materias ya se están desarrollando en universidades privadas, muchas escuelas de negocio y empresas, intentan aliviar esa carencia a través de simposios de liderazgo, dirección, gestión de recursos humanos, etc, impartiéndose cursos y masters específicos sobre ello.

Dicho esto, asintiendo la importancia de la formación humana, social, moral y ética para ambas instituciones, y afirmando que lo dicho sobre el déficit de estas en la enseñanza civil no es una generalidad, el presente artículo trata de explicar los beneficios que se conseguirían por ambos lados de las relaciones de la Defensa con la defensa, a través de aplicar métodos sistemáticos de transparencia y con sinergiasentre ambas.

Evidentemente estas sinergias pasan por una formación, un entendimiento y un contacto continuo entre Defensa y la industria de defensa, existe formación útil para ambos, hay entendimiento y comprensión, y por supuesto hay contactos continuos, pero al igual que hay un buen porcentaje de civiles que asesoran a la Defensa en sus actuaciones y gestiones, ya sea directamente como funcionarios o personal laboral, o a través de intermediaciones y asesorías como por ejemplo Isdefe, es muy poco el personal de las Fuerzas Armadas especializado que asesora a las empresas dentro de las empresas, y esto es a todas luces una carencia importante en España, y digo en nuestro país, porque no lo es en otros países de nuestro entorno y nivel.

Cierto es que a nivel grandes empresas sí existe cierto personal militar que asesora a las direcciones comerciales y de desarrollo de negocio, pero es eso, para el desarrollo y búsqueda del negocio, pero por lo general tanto en ellas como sobre todo en las PYME, existe una carencia importante en el asesoramiento en Defensa y Seguridad y en la coordinación de la actividad institucional con los organismos del Estado.

Una empresa que se considere incluida dentro de la Industria de defensa, debiera tener a personal especializado y con conocimiento institucional del mundo de la Defensa y las Fuerzas Armadas, su estructura, organización, protocolo, planificación de capacidades y recursos, normativa industrial de Defensa y Seguridad, normas y procedimientos, procesos económicos administrativos, etc, tanto nacionales como aliados. No hay dudas que Defensa y las Fuerzas Armadas tienen este tipo de personal especializado que puede aportar valor añadido a las empresas.

Igualmente, el personal de las instituciones, organismos y unidades de Defensa que tengan relación con la industria de defensa, debe de estar preparado y con conocimientos específicos de la administración y gestión de las empresas. Es verdad que existen organismos de asesoramiento y empresas públicas a las que se les encomiendan esas gestiones, y también es verdad que hoy en día Defensa hace grandes esfuerzos en formar a su personal en gestión de las relaciones, administración y contratación con la Industria de defensa, pero sería bueno contar con un organismo coordinador claramente identificado y abierto a todos donde estén representados en permanencia la Defensa y la industria de defensa que así lo quiera.

La Defensa necesita de industria y empresas con tecnologías avanzadas y en el estado del arte que puedan dotar a sus Fuerzas Armadas, pero para ello la industria y las empresas de defensa necesitan apoyos a la investigación, al desarrollo y a la innovación.

Para dotar a las Fuerzas Armadas con plataformas, sistemas, equipos, herramientas y componentes en el estado del arte, las empresas necesitan estar en contacto directo y continuo con la Defensa y conocer con suficiente antelación los objetivos de capacidades a corto, medio y largo plazo en un estudio conjunto donde la Defensa y las empresas, en sinergias activas,definan los desarrollos y modelos.

Es verdad que existen muchas reticencias, sobre todo, y citando una vez más palabras de participantes en el foro citado anteriormente, “la transparencia  tiene unos límites incuestionables, los derivados de la propiedad intelectual y la legislación en materia de secretos, límites contrapuestos a la necesaria emisión de información por parte de las empresas para que su receptor, Defensa, pueda tomar decisiones adecuadas, lo que exige que esa información sea íntegra, exacta, oportuna y distribuida por el mejor canal posible”.

Teniendo en cuenta esas contraposiciones y límites, solo cabe profundizar en la confianza, pues el trabajo coordinado de Defensa y la industria de Defensa solo puede traer beneficios a ambas instituciones, un trabajo donde participen las instituciones de Defensa relacionadas con los procesos de definición de capacidades, planificación de recursos y el sostenimiento, y donde tengan cabida las empresas de una forma abierta, transparente y competitiva.

Es verdad que existen organismos donde ambos estamentos trabajan coordinadamente, pero no de una forma sistemática, normalizada y clara.

La transparencia y las sinergias entre la Defensa y la industria de Defensa no soloson convenientes, sino necesarias, tomando el título de un artículo reciente en esta web, la Defensa y la industria de Defensa deben de ir de la mano.

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