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Tel Aviv investiga un posible caso de corrupción

Alemania suspende la venta de tres submarinos a Israel

Submarino Dolphin israelí. Imagen: Shlomiliss

Submarino Dolphin israelí. Imagen: Shlomiliss

19/07/2017 | Madrid

Infodefensa.com

Las sospechas de corrupción en torno a la compra prevista por Tel Aviv de tres submarinos Dolphin adicionales han llevado a Berlín a detener el proceso. Infodefensa.com viene informando desde el pasado noviembre de la apertura de una investigación en Israel para esclarecer lo que entonces se calificó como una posible “irregularidad administrativa”.

Desde aquel momento no han dejado de sucederse las informaciones que han ido complicando esta operación. La última de ellas ha sido la detención hace unos días en Israel de un séptimo implicado en el caso, Miki Ganor, socio local del fabricante alemán de los submarinos, ThyssenKrup Marine Systems (TKMS). Poco antes, el Consejo de Seguridad Nacional de Alemania autorizó la venta de estos buques, pero con la advertencia de que el acuerdo quedaría sin efecto si se demuestran las acusaciones de corrupción que se investigan en torno a esta transacción. Berlín ya introdujo en un memorando acordado en abril con Tel Aviv para esta venta una cláusula en la que expresamente se indicaba que el acuerdo sería cancelado si se sustancia la existente denuncia de corrupción.

Ese mecanismo de garantía es el que ahora ha llevado a las autoridades alemanas a suspender la venta de forma indefinida. Un portavoz del citado Consejo de Seguridad Nacional alemán fue el encargado de anunciar el martes que la rúbrica prevista de un memorando de entendimiento para formalizar esta compra quedaba pospuesta, informa Haaretz.

Tel Aviv mostró hace meses su intención de adquirir tres naves de la clase Dolphin  para añadir a la flota de seis buques de este tipo ya encargados. Este proceso es objeto de una investigación criminal abierta por el fiscal general israelí hace cuatro meses a partir de una investigación iniciada en noviembre por un posible conflicto de intereses en las relaciones entre el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y su abogado personal David Shimron, por representar supuestamente este último también a la compañía alemana ThyssenKrupp Marine Systems, fabricante de los buques que quiere el país.

Netanyahu ha asegurado que desconocía que hubiese alguna relación de su abogado con la empresa y que únicamente le movían intereses nacionales en su intención de adquirir estos buques. Distintos medios israelíes recogieron que Netanyahu intervino directamente para que el contrato recayese en la firma alemana sin que mediase ningún concurso. Se trata de una práctica permitida por la ley del país y que se justifica sobre la base de la seguridad nacional. Sin embargo, el primer ministro ha actuado en contra de la opinión de estamentos militares que no mostraron un gran interés en la compra de nuevos submarinos. El ex ministro de Defensa, Moshe Yaalon, reemplazado el año pasado, ha asegurado que llegó a “oponerse enérgicamente” a la adquisición de las tres naves adicionales por no considerarlas necesarias. Se da la circunstancia que el abogado Shimron también es primo de Netanyahu. Ambos han rechazado haber incurrido en alguna conducta impropia en este caso. ThyssenKrupp, por su parte, afirma que no tiene ninguna relación contractual con Shimron.

La fiscalía aclaró en febrero que Netanyahu no es sospechoso en el caso, pero a la vez confirmó que se está realizando una exhaustiva investigación a partir de las pruebas recopiladas por la policía. Las evidencias levantan sospechas sobre “crímenes relacionados con la corrupción pública” cometidos por algunos involucrados en esta operación.

El coste de los tres nuevos submarinos se estima en 1.400 millones de euros. Según la información publicada por distintos medios israelíes el acuerdo para su adquisición ha necesitado menos de doce meses, mientras que otros contratos militares emplean años para tomar forma.

La construcción de los dos primeros submarinos de la serie, dentro del lote inicial de seis naves, fue financiada por Alemania y la del tercero se dividió a partes iguales entre ambos países. En el cuarto y el quinto el capital germano ha procurado alrededor de un tercio de los costes. Para el sexto, Berlín firmó un acuerdo en 2014 con el que cubrir unos 135 millones de euros de una adquisición valorada en más de 600 millones.

El Dolphin es un buque de 68 metros de eslora y 2.400 toneladas sumergido, capaz de transportar 16 torpedos y misiles de crucero y del que se cree que tienen un radio de acción de hasta 1.500 kilómetros, además de contar con capacidad para disparar misiles con cabezas nucleares.

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