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AMÉRICA | Defensa
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Nuevo presidente de México

México finiquita su Estado Mayor Presidencial

El TP-01 fue la bandera de campaña más visible de López Obrador para su base política. Foto vía FAM

El TP-01 fue la bandera de campaña más visible de López Obrador para su base política. Foto vía FAM

03/12/2018 | Ciudad de México

M. García

Horas antes de que Andrés Manuel López Obrador tomara posesión ante el congreso mexicano, tres de los símbolos del poder que los presidentes mexicanos ostentaron por décadas fueron eliminados, literalmente, de la noche a la mañana.

El primero fue el Estado Mayor Presidencial (Emp) que era una institución de carácter administrativo-militar conformada por cerca de 2.000 elementos, que se encargaba de la seguridad del mandatario mexicano y la logística de su agenda; así como de la protección de su familia y la de los expresidentes.

Sin embargo el Emp en México no era ese consejo de jefes de los servicios y armas que existe en las Fuerzas Armadas de otros países. El Emp era más conocido por su tremendo poder dada su cercanía y su control al acceso del presidente, siendo probable que el  general que fuese designado como jefe del Estado Mayor Presidencial tuviera, bajo ciertas circunstancias, más poder que el mismo secretario de la Defensa o de la Marina.

Los escándalos

 

Militarmente se trataba de un anacronismo y una organización de cuestionable valor militar, pues su único enfoque era cuidar a la figura presidencial con recursos financieros y humanos muchas veces desmedidos, como dos batallones de Guardias Presidenciales. También era constantemente señalado por  atropellar, no en pocas ocasiones los derechos de los ciudadanos mexicanos (dentro y fuera del país), en aras de la supuesta seguridad del presidente y sus familias. Razón por la que dentro y fuera del instituto armado la noticia de su disolución fue recibida como positiva, lo cual es incuestionable, particularmente para el desarrollo militar de México. Ejemplo claro de esto era la arbitraria asignación temporal de helicopteros o aviones de las Fuerzas Armadas que sin una verdadera justificación, eran usados para apoyar las actividades presidenciales, en vez de permanecer en sus escuadrones para los que fueron originalmente asignados.

El mas reciente escándalo alrededor del mal uso de los helicopteros ejecutivos controlados por el Emp se dió en octube de 2017, cuando el líder de una francción parlamentaria del régimen aterior interrumpió el Mundial de Arquería que se llevaba a cabo en el Campo Marte, para acudir con el expresidente Enrique Peña a jugar golf.

Sus miembros han sido ya absorvidos por el Ejército Mexicano y, de acuerdo a lo conocido hasta ahora, una nueva Ayudantía se encargará de apoyar a López Obrador en sus tareas administrativas mientras que elementos del ejército (que probablemente antes eran del Emp) serán quienes lleven la seguridad cercana del mandatario, aunque aún es temprano para conocer el arreglo final de estas instituciones. En base a nuestra experiencia de éste domingo cubriendo los eventos del nuevo gobierno, la seguridad presidencial ahora opera de modo notablmenete mas respetuoso, dejando la seguridad a miembros del ejército.

Otro cambio que ha pasado relativamente desapercibido es la eliminación del Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen) que era la agencia de inteligencia del estado mexicano, con alrededor de 3.000 integrantes y que aparte de ocuparse de labores de seguridad nacional como cualquier servicio de éste tipo; se desvirtuó su uso, como un instrumento de vigilancia a opositores políticos del gobierno en turno y en fechas recientes, incluso se develaron escándalos de espionaje a periodistas. Aún se desconoce cual será el nuevo nombre que llevará la ofcina de inteligencia mexicana, pero Obrador aclaró que bajo su mandato sólo se dedicará a labores de inteligencia para la seguridad nacional.

Se va el avión presidencial

 

El domingo 2 de diciembre, alrededor de las tres de la tarde, el secretario de Hacienda, Carlos Urzua, acompañado por Jorge Mendoza Sánchez, director de Banobras, el banco estatal mexicano que ha servido como la entidad que ha facilitado la compra y arrendamiento de activos para la defensa mexicana, dieron una conferencia de prensa en el 6° Grupo Aéreo para anunciar que el avión presidencial mexicano de matricula TP-01, un Boeing Dreamliner 787, único en el mundo para estas funciones, sera llevado fuera de México para comenzar su proceso de enajenación, de acuerdo a los compromisos adquiridos en materia de austeridad. El avión sadrá del país el lunes 3 de diciembre a las 11:00 am y se dirigirá a los Estados Unidos.Foto Vía FAM

México adquirió el avion en el año 2012 mediante un contrato de arrendamiento financiero suscrito por la Secretaría de Hacienda como arrendataria, Banobras como adquiriente y la Secretaría de la Defensa como usuario final. El avión se dedicó al transporte del ejecutivo federal desde el 3 de febrero de 2016 y se utilizó por dos años y diez meses para realizar 214 vuelos. Mendoza Sánchez comentó "el motivo de este mensaje es informar sobre la salida definitva del avion de territorio nacional, enajenar la aeronave y dar un mejor uso al hangar que la ha albergado". A continuación aclaró que se garantizarán las mejores condiciones  en el proceso de venta y el uso efectivo de recursos y que Banobras ha iniciado un analisis de escenarios para definir el mecanismo ideal de enajenacion de la aeronave en estricto apego a la normatividad aplicable.

Se ha establecido contacto con la oficina de la ONU para Servicios y Proyectos, con la idea de colaborar en la transferencia y compras públicas, considerándose que su apoyo se busca en México para dar certeza y transparencia en éste proceso. La aeronave partirá de México al mando de una tripulación de la Fuerza Aérea Mexicana para resguardarse en el aeropuerto de Victorville en California y le será entregado a Boeing para comenzar su proceso de enajenación, junto con el avión viajarán mecanicos mexicanos de la Fuerza Aérea, para realizar actividades de mantenimeinto y entrega. De este modo, la lectura de este movimiento es que, el dueño de los derechos del avión, Banobras, autorizó a la Secretaría de Hacienda que la aeronave fuese devuelta al constructor, sin darse a conocer aun, los detalles, penalizaciones y acuerdos legales para realizar tal movimeinto.

Acompañando esta noticia y al filo de la media noche del 1 de diciembre, de modo muy discreto, las instalaciones del antes hangar presidencial hogar del grupo aéreo de transporte presidencial y que anteriormente era controlado por el Emp, discretamente reemplazó sus enormes rótulos plateados para colocar otros con su nuevo nombre organizacional de 6° Grupo Aéreo, mismo que podría ser sólo una unidad transitoria, pues la intención de éste gobierno es vender una gran cantidad de aviones y helicópteros ejecutivos del gobierno federal.

Las dos fotos que compartimos son del TP-01 despegando desde el aeropuerto de Hermosillo, Sonora, el día de su debut. Fotos vía FAM.

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