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Informe Coraza

El Instituto Coordenadas califica la industria nacional de débil y fragmentada

Avión de transporte A400 de Airbus. Foto: Ejército del Aire

Avión de transporte A400 de Airbus. Foto: Ejército del Aire

17/10/2018 | Madrid

B. Carrasco

España tiene que contar con una industria militar potente y sólida si quiere ser un actor relevante en el diseño de la defensa de Europa. Esta es la principal conclusión del primer informe Coraza sobre la situación de las compañías españolas de defensa y seguridad, elaborado por el Instituto de Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada.

El documento pone el foco en el riesgo de perder el tren de las iniciativas europeas y dibuja un panorama nacional marcado por la fragmentación empresarial y el monoproducto; dos características que debilitan al conjunto del sector.

"Es una industria que en España está enormemente fragmentada, con multitud de medianas empresas muy especializadas o con monoproducto. Hay referencias indiscutibles en las distintas plataformas navales, terrestres y aeronáuticas con Navantia, General Dynamics-Santa Bárbara y Airbus como protagonistas", explica el informe.

Y añade: "El futuro de la industria no descansa en fabricar cascos de navíos, carrocerías de vehículos de combate o fuselajes de aviones, sino de llenar esos caparazones de sistemas de armas, telecomunicaciones, electrónica y software de altísima sofisticación para generar estructuras básicas de la defensa del futuro. Y ahí es donde la fragmentación industrial debilita al conjunto del sector".

Pese a estas debilidades, el análisis reconoce que el sector es competitivo e innovador, genera empleo de calidad y tiene unas tasas de retorno de la inversión notables; por cada euro invertido en programas de defensa se crean otros tres euros.

Las cifras arrojan que esta industria factura 5.370 millones de euros -el 80% en el extranjero- con un crecimiento del 7% en el año pasado. Cabe destacar además que emplea a cerca de 23.000 trabajadores y representa el 11% de todo el PIB industria español. "Destaca por su productividad, cuatro veces superior a la del resto de la industria", subraya.

Capacidades medias y bajas

 

Sin embargo, el instituto pone de manifiesto las carencias en el apartado de capacidades. "Un análisis del mapa de capacidades de la industria española de defensa muestra altos niveles tecnológicos en sistemas de navegación aérea y plataformas de entrenamiento y simulación. Pero sus capacidades son de tipo medio o bajo en el resto de capacidades, incluidos los sistemas de mando y control o todo lo relacionado con ciberdefensa", especifica.

Esta situación, continúa, es "un poco preocupante pues resulta evidente que aproximadamente la mitad de las capacidades críticas de nuestra defensa dependen de suministros procedentes de empresas con centros de decisión que están fuera de España".

La industria, en una encrucijada

 

El informe hace hincapié en que España y su industria de Defensa están en una encrucijada. “Nos encontramos ante una situación de todo o nada. O tenemos una industria de defensa que sirva a los intereses futuros de La Paz y la seguridad europea, con unos retos imponentes en desarrollo tecnológico, o estamos condenados a ver cómo nuestras empresas languidecen y quedan obsoletas en muy poco años, relegadas a un papel de meras subcontratistas de grandes grupos industriales y de países con la capacidad, la inversión y la tecnología que respalde las decisiones de Estado”, resalta.

Todo esto tiene su reflejo en Europa. Entre las 25 empresas europeas de Defensa no hay ninguna española. Sí están compañías como Safran, Thales, Airbus, Fincantieri, Rolls Royce, BAE Systems, Leonardo o Rheinmetall. En este contexto, la Unión Europea ha dado los primeros pasos para el desarrollo de capacidades propias y ha abierto la puerta a un Fondo Europeo de Defensa dotado con 13.000 millones de euros para el periodo 2021-2027.

Plan estratégico en Defensa

 

El documento también remarca que las oportunidades están a la vuelta de la esquina y para aprovecharlas es necesario un nuevo plan estratégico. "Es imprescindible hacer una realidad de la declaración teórica de estratégica de la industria de defensa y visualizar su valor real y sus capacidades y cómo incrementarlos", señala el Informe.

El vicepresidente ejecutivo del Instituto Coordenadas, Jesús Sánchez Lambás, señala que "el futuro de nuestra seguridad y de nuestra soberanía está en juego. Es imprescindible poner en valor la industria de defensa y dotarla de un apoyo institucional rotundo, con un impulso decidido a sus capacidades, con planes de crecimiento y desarrollo a largo plazo".

 

 

 

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