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T-11R

Nuevas definiciones estratégicas y consolidación de capacidades, los retos del Ejército de Chile en 2022

El general Javier Iturriaga del Campo asumirá el 10 de marzo del 2022 la comandancia en jefe del Ejército de Chile y será quien tendrá la misión de poner en marcha la tercera fase del Plan de Desarrollo Estratégico al 2026 de la institución.Este plan fija los lineamientos para lograr la flexibilidad, polivalencia e interoperabilidad que permitan proyectar y consolidar un Ejército funcional y altamente disponible para actuar tanto en operaciones tradicionales como en operaciones militares distintas de la guerra contribuyendo además a una mayor eficiencia en la gestión de los procesos internos.Los objetivos del Plan de Desarrollo Estratégico al 2026 son desarrollar las capacidades requeridas para la Fuerza Terrestre en todas las áreas estratégicas; consolidar una estructura superior del Ejército racional, funcional y eficiente; y modernizar el sistema de gestión del recurso humano, considerando el ciclo de ingreso, formación y desempeño, entre otras.Incremento de capacidadesEn la actualidad está en ejecución el Plan de Acción Carrera 2019-2022 que tiene entre sus objetivos generales completar las dotaciones orgánicas de la Fuerza Terrestre y Estructura Superior del Ejército; continuar desarrollando iniciativas tendientes a lograr una mayor eficiencia en la administración de los recursos y completar al máximo el equipamiento de la Fuerza Terrestre conforme a los proyectos previstos.En el 2022 se realizará el proceso de evaluación del Plan de Acción Carrera 2018-2022 para medir el grado de cumplimiento de las iniciativas y tareas consideradas para este periodo, así como también los efectos sobre los objetivos estratégicos y sobre el estado final deseado para el Ejército al año 2026.La planificación para el período 2023-2026 que liderará el general Iturriaga contempla el incremento y consolidación de capacidades para lograr una Fuerza Terrestre interoperativa, proyectable, polivalente y sustentable.

El Ejército de Chile inicia las pruebas de su nuevo modelo de paracaídas T-11

La Brigada de Operaciones Especiales (BOE) Lautaro del Ejército de Chile inició en Peldehue las pruebas de los nuevos paracaídas militares modelos T-11 y T-11R como parte del periodo de certificación y capacitación para los efectivos que poseen la especialidad de Paracaidista.El T-11, fabricado por Airborne Systems de Estados Unidos, es un paracaídas para tropas con la cúpula principal y de reserva completamente rediseñadas con una campana cuadrada y cuatro ventanas en las esquinas que entrega al saltador una menor velocidad de descenso y cero oscilación, reducción de las lesiones y mayor confiabilidad.  El paracaídas principal T-11 y el paracaídas de reserva T-11R reemplazarán al T-10D y T-10R, respectivamente, y su proceso de incorporación a la institución se ha efectuado de manera escalonada incluyendo la capacitación a empacadores y jefes de salto por parte del fabricante.Renovación de material de operaciones especiales El jefe de salto a cargo de la prueba, teniente coronel Cristián Lizárraga, indicó que “la necesidad de realizar esta modernización, está enmarcada dentro de los proyectos de renovación de material de operaciones especiales y de completación de capacidades militares y estar a la vanguardia como Ejército".El comandante Lizárraga señaló que este proceso "significa poder operar material en uso por los países más desarrollados militarmente y que permita una homologación e integración con estos mismos durante los diferentes ejercicios de operaciones especiales combinados que se realizan tanto en Chile, como en el extranjero”.“La principal diferencia radica en que el T-11 posee una nueva cúpula de diseño aerocrónico, lo cual permite una mayor estabilidad durante el descenso del paracaidista.