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AMÉRICA | Defensa
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Entrevista exclusiva con el ministro de Defensa de Argentina

Agustín Rossi: "Las FFAA argentinas necesitan nuevo equipamiento" (1)

El ministro Agustín Rossi en la charla con Infodefensa.com. Foto: Ministerio de Defensa.

El ministro Agustín Rossi en la charla con Infodefensa.com. Foto: Ministerio de Defensa.

09/03/2020 | Buenos Aires

Gonzalo Mary

El ministro de Defensa, Agustín Rossi, recibió al equipo de Infodefensa.com en su despacho en el Edificio Libertador. En esta primera parte de la entrevista dialogamos extensamente sobre la política de defensa, su designación y expectativas, el estado en el que encontró la cartera, y sus preocupaciones y objetivos.

Acerca del equipamiento de las Fuerzas Armadas argentinas, Rossi aseguró querer retomar la modernización de los TAM (Tanque Argentino Mediano) y de los aviones C-130 Hércules y también continuar con el proceso de mantenimiento de los P-3 Orion. Asimismo, prevé la entrega de un nuevo Pampa a la Fuerza Aérea en este mes de marzo.

Esta es la segunda vez que está al frente de la cartera de Defensa. Al ser designado nuevamente como ministro, ¿cuáles fueron sus expectativas previas a tomar el cargo cuando le fue comunicada su designación? ¿Con qué país se encontró?

Estaba conforme con la anterior gestión como ministro de defensa. Me parece también que la designación de Alberto Fernández para que lo acompañe a partir del 10 de diciembre tenía que ver con un reconocimiento con lo que se había hecho en la etapa anterior. Las expectativas claramente eran distintas. En la etapa que asumí como ministro de Defensa de Cristina Fernández de Kirchner, tomé posesión del cargo casi en la segunda mitad de su segundo mandato, y acá me tocaba asumir con el inicio del mandato de Alberto Fernández. En esta oportunidad consideré que se podían hacer una cantidad de transformaciones mucho más importantes de las que se habían hecho en la etapa anterior, habida cuenta de que estaba al inicio de un gobierno que recién empezaba. Acá las diferencias en materia de política defensa eran fundamentalmente dos: Una era interna, nos encontramos con que en los últimos años lo que había existido era una política de defensa en la que predominaba el ajuste fiscal, creo que venían claramente con una idea de achicamiento de las FFAA, de unificar unidades, de cerrar algunas otras. Para mí esa es una mirada equivocada, porque la realidad es que las decisiones en materia de defensa se tienen que tomar en base a conceptos lógicos de la política de defensa, no para quedar bien con algún ministro. Acá se cerraron divisiones. Yo ordené que se vuelvan a abrir en el Ejército, ya que me pareció que tenía que ver exclusivamente con esa mirada de ajuste fiscal. Por otro lado, había un contexto internacional absolutamente distinto. Cuando nosotros nos fuimos del gobierno existían la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas), el Consejo de Defensa Suramericano, ahora no existen; y aparecen claramente en otros países hermanos de Latinoamérica las FFAA con un rol político distinto al que tenían anteriormente. Lo que está pasando en Bolivia es lo que creíamos que nunca más iba a volver a pasar: que las FFAA asuman lugares para los cuales no están destinados.

Ante esta perspectiva, ¿qué objetivos se plantea?

Hay que consolidar la conducción civil y política de la defensa. Entiendo que hay que definir una política de defensa como política de estado, en donde las FFAA cumplan con su misión principal que es sostener el litoral marítimo, custodiar el espacio aéreo, mantener la integridad territorial, potenciar el rol de las FFAA en las misiones de paz, potenciar nuestro rol y nuestro despliegue permanente en Antártida Argentina, animarse a profundizar los nuevos desafíos como la ciberdefensa, avanzar en todo lo que significa desarrollo de la industria para la defensa. Para definirte eso hay que darle espacio a la política de defensa. Y cuando el presidente Alberto Fernández dice: “Estamos frente a una generación de militares donde hoy no hay en las FFAA ningún integrante que haya revestido en forma activa durante la dictadura militar”, me parece que es un dato que nos tiene que permitir a los argentinos definir una de política defensa. En la definición de esa política de defensa claramente lo que se necesita es tener un instrumento militar capacitado, instruido, formado y equipado. Se necesita un mejor equipamiento del instrumento militar, en realidad lo que quiero decir es que falta equipamiento del instrumento militar.

En el amplio espectro que significa la defensa de una nación, desafortunadamente la Argentina ha sufrido la pérdida de capacidades operativas. ¿Cuáles consideran que son las fortalezas y debilidades de nuestras FFAA? ¿Cuáles son sus preocupaciones en cuanto nuestras capacidades? ¿Cómo planea superarlas?

Ante todo, tenemos un personal, un recurso humano muy valioso, muy capaz, muy instruido, muy formado, con un alto nivel de capacitación. También con alto nivel de compromiso en general de las FFAA argentinas. Después tenemos una industria de la defensa que tiene sus cimientos. La Argentina tiene memoria de la industria de la defensa, tiene a Fadea, las fábricas militares, los astilleros, la alianza estratégica con Invap. Estas me parece que son las cosas que nosotros tenemos que llevar adelante y fortalecer. Me parece que ese es el camino. Esos son los dos valores más importantes que hoy tienen las FFAA argentinas: su personal y una industria para la defensa que se puede potenciar y desarrollar claramente. El desafío es cruzar estas matrices: la necesidad de equipamiento con el desarrollo de la Industria de la defensa, y en función de eso, ir avanzando paso a paso. Me parece que en los últimos cuatro años las cosas que se tenían que hacer, no se hicieron. En el Ejército ninguno de los proyectos que se habían establecido se continuaron, por ejemplo: la refuncionalización y la modernización de los TAM (Tanque Argentino Mediano) no se continuaron. Ahí hay 17 millones de dólares que hemos puesto como anticipo y como faltan ocho millones de dólares más no se hizo absolutamente nada. En Fabricaciones Militares íbamos a comenzar a fabricar el mortero de 105 mm, con el cual iban a tirar los TAM, también eso quedó a mitad de camino. Se compraron los Beechcraft T-6C Texan II, la verdad que, en mi opinión, con esa inversión había que haber seguido potenciando los IA-63 Pampa, no tenía ningún tipo de sentido haber hecho eso, o sea, comprar otro avión de entrenamiento cuando ya tenemos uno propio.

¿Existe la posibilidad de retomar estos proyectos?

Quiero retomar la modernización de los TAM. Además, quiero ver de qué manera fortalecemos Fabricaciones Militares con la reapertura de la planta de Azul (Buenos Aires). Tenemos que terminar con la modernización y la remoción de obsolescencia de los C-130 Hércules, y con el P-3 Orion que está en Fadea para devolver esa capacidad de inspección a la Armada Argentina. La oferta que existía no está más porque los aviones se mandaron al desierto.

Con respecto al IA-63 Pampa ¿Qué posibilidades hay de lanzarlo al mercado internacional? ¿En qué quedó la venta que estaba prevista a Guatemala?

Estamos con un buen programa de producción de IA-63 Pampa, creo que ahora en marzo vamos a estar entregando un nuevo Pampa a la Fuerza Aérea. Hay que ver de qué manera empezamos a diseñar el Pampa artillado, ver si podemos dar un paso más adelante. Hasta que nosotros no tengamos una línea de trabajo que sea lo más estable posible y que sea lo más parecido a una serie, me parece que va a ser difícil. Independientemente que los paraguayos siempre hablan de lo mismo, te sentás a hablar con ellos y te piden compensación: “Dame un Pampa y te compenso la deuda”, que ellos dicen que tienen. Con Guatemala, no sé si hubo contrato firmado, no sé si se siguió adelante, cuando yo llegue acá nadie me dijo nada. No había proceso abierto, no había absolutamente nada.

¿Qué equipamiento considera adquirir de manera prioritaria? ¿A quién elegiría como proveedor? ¿Qué rol cumpliría la industria para la defensa?

Lo primero que uno tiene que pensar que todo lo que se puede hacer en Argentina y lo que podamos desarrollar como industria para la defensa lo tenemos que hacer. Después siempre están las ofertas en distintos lugares del mundo que aparecen en un determinado momento y si les parece conveniente las puedes llevar adelante. En el marco de las ofertas, de donde vengan. Nosotros le compramos a la Federación Rusa los tres avisos polares que hoy están funcionando y son los buques que acompañan al ARA Almirante Irizar en la campaña antártica. Los compramos porque son buques que venían trabajando en el Ártico y tenían buen precio; y la verdad es que funcionaron muy bien durante todo este tiempo. Al comprar, lo que uno tiene que mirar y comparar es, a mi criterio, obviamente el precio, como segundo punto el financiamiento, como tercer punto el nivel de prestaciones y como cuarto punto la transferencia de tecnología. Sobre esas cuatro cosas, te sentás y ves qué podés hacer, y qué podés llevar adelante. Nosotros hemos comprado los helicópteros MI-17 a la Federación Rusa. En el caso de los C-130 Hércules les hemos removido obsolescencias a través del sistema FMS (Foreign Military Sales) en Dallas. Tenemos una cantidad de convenios con Elbit Systems, empresa israelí, y con la Sibat. El motor con el cual se fabrican los Pampa también es israelí. Tenemos que trabajar con un nivel de pragmatismo, en el buen sentido de la palabra, teniendo en cuenta que lo prioritario es el desarrollo de la industria para la defensa.

¿Llegarán los tres buques OPV restantes? ¿Considera que fue un buen acuerdo?

Sí, ese es un compromiso que adquirió el país. Ahora viene el primer pago, lo único que hizo el gobierno anterior fue pagar el seguro. En total son alrededor de 300 millones de euros con un financiamiento a 11 años y medio con dos pagos anuales. Existe un pull de bancos franceses que le prestan al Tesoro con indicación especifica de pasárselo a Naval Group. Ya los bancos pusieron el 64% de la totalidad, ahora hay que empezar a devolver. Fue un financiamiento interesante desde el punto de vista de su longitud. Recibimos las cuatro OPV en un plazo de tres a cuatro años y a pagar en 11 años y medio.

En cuanto al desarrollo nacional, y relacionado con la industria para la defensa. ¿Existe algún plazo para la entrega de las LICA por el Astillero Rio Santiago a la Armada?

Ese es un contrato que dejé firmado por cuatro LICA en 2015; se empezó y quedó a mitad de camino. Hay dos que están en construcción, una al 70%, otra al 65%. Con todo lo que ha pasado hay que redeterminar el precio, pero mi objetivo es tener las LICAs antes de fin de año, principio del año que viene. Esas dos y construir las otras dos con el Astillero Rio Santiago.

¿Se concretará la puesta en funcionamientos del Fénix con los pods desarrollados por FixView como avión de inteligencia y reconocimiento?

La gestión anterior discontinuó el tema de la remotorización de los IA-58 Pucará y ahora salen con el IA-58 Pucará Fenix. Estamos trabajando en Fadea para empezar a retomarlo, aunque todavía no hay ningún plazo. Por otro lado, hay que ver si siguen con los mismos desarrolladores o no. No tengo una definición en ese sentido, pero sí hay que terminar.

Hacia fin de año se dio a conocer que INVAP junto con Cicaré estaban desarrollando un helicóptero autónomo para la Armada que mejoraría las capacidades de vigilancia de los buques de superficie, ¿Se hará pronta realidad o quedará en etapa de desarrollo?

Tengo previsto una reunión con Cicaré en los próximos días. Ahí me interiorizaré claramente de ese tema. Qué es lo que tiene y qué es lo que ofrece. La realidad es que nosotros tratamos de trabajar en forma conjunta con toda pequeña y mediana empresa en la Argentina dedicada a la industria de la defensa. Me parece sustancial el aporte que pueden hacer

No podemos hablar de adquisiciones sin hablar de presupuesto. El presidente, Alberto Fernández, oficializó que no va a haber ley de presupuesto hasta que no se negocie la deuda. ¿Cómo van a hacer frente a esto?

El instrumento  militar argentino necesita nuevo equipamiento, necesita mejorar su equipamiento. Ese faltante hace que disminuyan los niveles de capacidades que tienen las FFAA. Lo primero que hay que hacer para resolver un problema es reconocer que lo tenemos. Yo reconozco que tenemos un problema; ahora también, sé que soy el ministro de Defensa de la República Argentina, y que la República Argentina tiene problemas económicos. Podré resolver este problema en la medida que la Argentina empiece a resolver su problemática económica y financiera. Mientras tanto iré resolviendo cada una de esas cuestiones sacándole agua a las piedras. Esto es lo que intento hacer e intento llevar adelante: terminar el Pampa, el P-3 Orion, ver si puedo iniciar la reconversión de los TAM, seguir mejorando la infraestructura de cada una de las unidades militares que tenemos, avanzar en todo lo que significa ciberdefensa, así ya no solamente controlamos las redes del Estado Mayor Conjunto y de cada una las fuerzas, sino que avanzamos hacia otras redes. Esto es lo que hay que hacer. No hay que quedarse esperando. Siempre estoy mirando alrededor en busca de posibilidades. Cuando aparezca alguna si no la puedo desarrollar acá iré a hablar con el presidente, le diré: “existe esta posibilidad, pueden existir estos recursos”.

Como ministro de Defensa, ¿Tomará los recaudos necesarios para que accidentes como el del ARA San Juan o el deterioro sufrido por el ARA Santísima Trinidad no se vuelvan a repetir?

Tomo todos los recaudos para que no vuelva a suceder. He levantado el nivel de exigencia de cada una de las unidades que se trasladan, que se ponen en el aire o en el mar. Esto es lo que me corresponde hacer. Recibí una denuncia anónima sobre el ARA Granville. Trasladé esa denuncia y le dije al jefe de la Armada que haga toda una revisación completa antes de zarpar. Pongo todo en acción y refuerzo cada una de las cuestiones; lo que no hago es mirar a un costado.

¿Se espera una reestructuración de las FFAA para priorizar el trabajo en forma conjunta y focalizarse en las capacidades?

Lo que yo hice fue tirar para atrás una reforma que se había firmado sobre el final del año, me parecía que era improcedente. Además, que te dejen una reforma de las FFAA firmada el 6 de diciembre cuando ya habían perdido las elecciones, como mínimo me parecía poco elegante. Lo que deberían hacer cada una de las fuerzas es ver cómo potenciar sus capacidades. Dentro de sus capacidades están lo que creo son las bases militares que tiene cada una. En ese sentido entiendo que el Ejército tiene que potenciar Campo de Mayo, desarrollarlo, ver todas las potencialidades que podemos desarrollar desde allí. La Armada, Puerto Belgrano, y la Fuerza Aérea fundamentalmente El Palomar. Creo que hay que recrear el sistema de divisiones en el Ejército, hay que analizar y rever si la División I tiene que seguir estando en Curuzú Cuatiá o en otro lugar. Si la División II seguir en Córdoba o en otro lugar, ya que es una división de montaña. La División III no tengo dudas que tiene que estar en Bahía Blanca. Pero esas cosas si hay que reverlas.

Ante la preparación en función de las capacidades, y la inexistencia de una hipótesis de conflicto, ¿Considera que esto nos deja en una posición de vulnerabilidad? O cómo lo planteó el nuevo jefe del Estado Mayor del Ejército, general de brigada Cejas en su discurso de toma de posesión, ¿No sería considerar a las FFAA como “una póliza de seguro por la que se paga lo menos posible esperando que no se la vaya a necesitar”?

No creo que el problema sea tener hipótesis de conflicto o no tener hipótesis de conflicto. Creo que la definición de defensa por desarrollo de capacidades es absolutamente correcta. Lo que hay que tener es la mayor cantidad de capacidades desarrolladas y ese es el objetivo. El objetivo de hipótesis de conflicto te puede llevar a parcializarte y a equivocarte claramente. Además, me parece absolutamente anticuado, viejo, que no corresponde a los análisis que tienen las FFAA en cualquier lugar del mundo. Lo que uno hace es tratar de capacitar al instrumento militar y que ese instrumento militar tenga la mayor cantidad de capacidades desarrolladas. Ese es el camino que hay que tener. Después las otras decisiones se dan en un marco absolutamente de emergencia, extraño a lo que es el tiempo de paz; pero el tiempo de paz lo que te tiene que permitir es tener unas FFAA con el desarrollo de capacidades. Tenemos que resolver el problema de los submarinos, sí. Si no lo resolvemos vamos a perder la capacidad de submarinistas. Lo que se necesita es eso, después hay momentos para cada uno de los desarrollos de las fuerzas, habrá que ver qué momentos y cómo lo hacemos.

 

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