Tecnobit, el secreto manchego de los grandes programas de defensa
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Tecnobit, el secreto manchego de los grandes programas de defensa

Fábrica de Tecnobit-Grupo Oesía en Valdepeñas. Foto: Tecnobit-Grupo Oesía
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Pocas empresas del sector de la defensa pueden decir que participan en grandes programas como los aviones de combate Eurofighter y F-18, el avión de transporte A400M o el Vehículo de Combate sobre Ruedas (VCR) 8x8 y que formarán parte además de otros proyectos tractores como la fragata F110 o el Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS). En este selecto club se encuentra Tecnobit, compañía del Grupo Oesía.

Tecnobit concentra su actividad en su planta de Valdepeñas (Ciudad Real). Estas instalaciones rodeadas de viñedos, a apenas dos horas en coche de Madrid, albergan varias décadas de experiencia en integración de sistemas, desarrollo software y electrónica embarcada. El negocio de la compañía gira en torno a tres grandes áreas: sistemas electroópticos, principalmente, cámaras infrarrojas y visibles, y equipos de procesamiento de la imagen; comunicaciones tácticas y cifrado; y simulación. Infodefensa.com ha tenido la oportunidad de recorrer la fábrica y conocer las capacidades productivas junto con algunos de los principales proyectos en los que está involucrada la compañía. Aquí trabajan más de 300 personas repartidas en las áreas de diseño; fabricación de tarjetas electrónicas; producción, montaje y pruebas; ensayos ambientales; y mantenimiento. Solo las salas limpias ocupan unos 500 metros cuadrados.

“Tenemos la capacidad de realizar el diseño electrónico, óptico y mecánico, todo el montaje y producción, y dar el soporte durante todo el ciclo de vida de los equipos, algo muy importante para las Fuerzas Armadas”. El que habla es el director de la fábrica, Raúl Martínez, en la empresa desde hace más de dos décadas.

Una de las joyas de estas instalaciones es la sala limpia de montaje de tarjetas electrónicas. Para entrar hay que cumplir unas estrictas medidas de seguridad, toca ponerse unos trajes especiales, gorro y fundas en los zapatos para evitar cualquier posible contaminación de los equipos. Todo el proceso está automatizado, aunque los técnicos siguen muy de cerca que todo salga bien.

Una serie de máquinas de última generación, algunas recién adquiridas, sellan los chips y componentes en las tarjetas y realizan exhaustivos controles e inspecciones para garantizar los máximos estándares de calidad. Durante todo el proceso, cada tarjeta se inspecciona y revisa hasta una docena de veces y se aplican rayos X para detectar cualquier anomalía. El último paso es el barnizado. Después toca probar el hardware y se cargar el correspondiente software que tiene que llevar la tarjeta.

La sala cuenta además con un área de reparación, modificación y montaje a mano de tarjetas. Tecnobit produce en esta sala tarjetas para su amplia gama de cámaras infrarrojas y visibles, radios, displays de los F-18, o equipos para el Eurofighter o A400M. Algunas de ellas acaban en el espacio, en satélites como el Spainsat 1, lo que obliga a tener las pertinentes certificaciones de la Agencia Espacial Europea (ESA), redoblar los controles de calidad, usar materiales especiales e instalar componentes redundantes por si algo falla una vez en órbita. “El soporte aquí es más difícil no puedes ir a reparar la unidad, todos los trabajos que se hacen es de actualización de software”, detalla el director de la fábrica. En esta área, la compañía también está involucrada en el desarrollo de la electrónica del Spainsat 2, la nueva generación de satélites de comunicaciones españoles.

Displays del caza F18

Los nuevos displays laterales de los cazas F-18 del Ejército del Aire español es uno de los proyectos más importantes realizados en estas instalaciones en los últimos años. La empresa comenzó a trabajar en la producción de displays para estos aviones de combate en 2004 a partir de una transferencia de tecnología del fabricante, después realizó actualizaciones de estos equipos, y, en 2015, puso en marcha el citado programa para el diseño, desarrollo y producción de displays laterales. En la actualidad, la planta de Valdepeñas ya ha completado la fabricación de las 172 unidades del proyecto (146 delanteros, más 26 traseros para los cazas F-18 biplaza), y está inmersa en la recta final de las entregas. “Los nuevos displays a color aumentan la definición de la imagen y permiten al piloto focalizarse en otras actividades”, destaca Martínez.

Este proyecto es un caso de éxito y una muestra de ello es que los Marines estadounidenses han viajado expresamente hasta el municipio manchengo para conocer estas pantallas y estudiar una posible instalación en sus F-18. El director de la fábrica explica que están muy interesados y que de la planta se llevaron dos displays para llevar a cabo pruebas. La empresa y los Marines mantienen conversaciones para analizar si es posible lanzar un programa, teniendo en cuenta la vida que tienen por delante los F-18 estadounidenses y el presupuesto disponible.

Este es solo uno de los programas en curso. Pero hay más. Los técnicos también trabajan en el sistema de gestión de audio del avión de transporte A400M de Airbus, ensamblado en Sevilla; en pulsadores para el C295, otra aeronave Made in Spain del gigante europeo; y equipos para la descarga de datos de misión en tierra del caza europeo Eurofighter.

De estas instalaciones además ha salido el simulador de artillería Simaca del Ejército de Tierra español, situado en la Academia de Artillería de Segovia. Esta sistema, en servicio desde hace años y en constante evolución, resalta Martínez, es otro caso de éxito nacional exportado a Brasil y recientemente a Emiratos Árabes Unidos. En esta planta, la empresa produce también equipos para los simuladores de duelo en los que se adiestran las tripulaciones del carro de combate Leopardo y blindado de cadenas Pizarro y para el soldado individual.

Apuestas a futuro: cámara Orison y radio Tgor

A pocos metros de la sala de tarjetas hay otra sala limpia dedicada al montaje de cámaras infrarrojas y visibles, donde especialistas instalan las lentes en el chasis y se efectúan pruebas para medir la calidad óptica. En este campo, Tecnobit ha desarrollado entre otras soluciones el sistema optrónico Argos, basado en la cámara Castor e integrado en los buques de la Armada española para vigilancia y reconocimiento. También dispone de un nuevo producto, una cámara compacta de zoom continuo y última generacion, bautizada como Orison.

No podemos acceder por seguridad a todas las áreas. Una de esas zonas restringidas es la dedicada a las comunicaciones tácticas, en la que la compañía trabaja en procesadores de enlace de datos, como el Linpro, en servicio en la Armada española, y exportados a medio mundo (Países Bajos, Suecia, Australia, Japón y hace muy poco a Bulgaria). “Para vender fuera aquí vender a tu Ejército primero”, hace hincapié Martínez. La empresa es experta en equipos de cifrado y está preparándose para la producción de la radio definida por software Tgor, una de las grandes apuestas de la compañía para los próximos años.

También hay que tener un permiso especial para entrar a otra zona centrada en el desarrollo de consolas de operación del helicóptero MH-60R. En este proyecto, apunta Martínez, la fábrica trabaja desde 2003, a través de un acuerdo con la estadounidense Lockheed Martin, no solo en la producción de consolas también en la fabricación e integración de cableado. El directivo resalta que este contrato ya ha dejado más de 70 millones de euros, una cifra que aumentará a raíz de los pedidos de nuevos helicópteros de este modelo en India, Corea o Grecia, y tampoco hay que olvidar que la Armada española está interesada en este helicóptero.

Inversiones para crecer

Junto con el desarrollo de nuevas soluciones, la compañía está realizando inversiones para aumentar su capacidad de producción. En los últimos años, Tecnobit ha destinado unos dos millones de euros a automatizar y hacer más fiable si cabe el proceso de montaje de tarjetas electrónicas y otros 700.000 euros para mejorar las capacidades electroópticas. Martínez destaca que “el objetivo es prepararnos para grandes programas como el VCR 8x8 que aumentarán la producción”.

Las instalaciones acogen además desde hace poco un nuevo laboratorio de formas de onda asociado a la radio Tgor. El foco también está puesto en la I+D. En esta área, la empresa tiene un ambicioso plan para invertir más de 30 millones de euros en programas claves a corto plazo.

Uno de estos proyectos será el citado VCR 8x8. La compañía producirá en sus instalaciones de Valdepeñas cámaras de ayuda a la conducción para los futuros vehículos del Ejército de Tierra y fabricará las pantallas táctiles que irán en el interior, basadas en su familia de displays Comte. Otro proyecto en el que participará es el FCAS. La empresa forma parte del consorcio Satnus, junto con GMV y Sener, que lidera en España el pilar tecnológico de los operadores remotos. Además, trabaja en el sistema IRST de la fragata F-110 de la Armada española, un avanzado equipo de seguimiento y búsqueda por infrarrojos. Y, por si esto fuera poco, Tecnobit aspira a entrar en otros proyectos que están a punto de lanzarse como el Euromale o que podrían ver la luz en unos años como el RPAS táctico español Sirtap.



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