Gral. Gracia EUTM Mali "Tenemos un proyecto para construir dos grandes bases en Bamako y Sevare" y2
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Gral. Gracia EUTM Mali "Tenemos un proyecto para construir dos grandes bases en Bamako y Sevare" y2

Jefe de la misión EUTM Mali, general de brigada Fernando Gracia. Foto EUTM Mali
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Viene de: Gral. Gracia (EUTM Mali): "Los NH90 proporcionarán a la misión una movilidad hasta ahora no conocida" (1)

En la segunda parte de la entrevista a Infodefensa.com, el jefe de la misión EUTM Mali, general de brigada Fernando Gracia, aborda los principales objetivos de la misión hasta 2024, año en el que finaliza el mandato actual. Gracia detalla que la operación tiene por delante tres grandes retos: completar el proceso, ya iniciado, de descentralización del adiestramiento en Mali; extender el modelo de formación a otros países del Sahel como Níger o Burkina Faso; y construir dos nuevas bases en Bamako y Sevare, que podrían estar operativas a partir de finales de 2022.

¿Cuál es la situación actual de Mali?

Aunque es cierto que en agosto del año pasado hubo golpe de Estado, la situación se recompuso desde un punto de vista institucional. Desde que en el año 2013 empezó la misión en Mali se sigue avanzando en el objetivo de entrenar y asesorar a las Fuerzas Armadas malienses para que sean capaces de proporcionar seguridad. En eso seguimos trabajando, más allá de vaivenes políticos como los que estamos viviendo ahora mismo. En cualquier caso, la misión está lidera políticamente desde Bruselas, de cuyas directrices dependemos en todos los sentidos. La operación está inmersa en su quinto mandato y, en los últimos años, ha ido modificándose en cuanto al nivel de ambición y en sus objetivos. La idea es seguir avanzado en el entrenamiento de los malienses para hacerlo más eficaz y para centrarlo lo máximo posible a lo que necesitan. Creo que estamos progresando.

¿Este mandato se extiende hasta el año 2024?

Este último mandato, el quinto, es de cuatro años, abarca desde el año 2020 a 2024. ¿Por qué? Pues porque el nivel de ambición es bastante mayor. El objetivo que lo diferencia de los demás es la descentralización de las actividades. La zona de acción empezó en Bamako, se amplió después hasta el centro de Mali y actualmente no solo estamos en todo Mali, sino que el nuevo concepto de regionalización implica ampliar nuestra tarea al resto de países del G-5 Sahel. Es decir, la ampliación de la zona de actuación es evidente. El elemento clave de este mandado es aproximar el adiestramiento a las unidades allá donde están dentro de esa descentralización. Es un elemento diferenciador importante que requiere de un aumento de capacidades, como así ha ocurrido, y la construcción de nuevas infraestructuras para ser más eficaces en el desempeño de la misión.

¿En qué punto se encuentra la misión?

Tenemos un proyecto para la construcción de dos grandes infraestructuras, una en Bamako y otra en Sevare, en el centro del país. Ahora mismo, tenemos soluciones interinas en diferentes alojamientos. Estamos en un hotel en Bamako -desde el inicio-, hemos habilitado otro hotel para recibir más capacidades, seguimos en Koulikoro, hemos preparado también una nueva ubicación para los helicópteros que llegarán dentro de unas semanas y puesto en marcha una base permanente en Sevare y estamos moviéndonos a Gao. En definitiva, estamos desplazando el centro de gravedad de la misión hacia el centro y el norte del país.

Por lo tanto, el plan es abandonar Koulikoro.

Sí, básicamente habrá dos grandes bases. Una estará en Bamako, al lado de aeropuerto, el proyecto ya está en marcha. Ha sido elaborado por ingenieros españoles bajo las directrices de la misión. La idea es que albergue a unas 1.000 personas aproximadamente entre personal civil y militar. Y la segunda estará en Sevare, con una capacidad para alrededor de 500 personas. Las dos bases combinarán todas las capacidades de EUTM Mali. Lógicamente esto requerirá abandonar Koulikoro.

¿Cuál es la situación en la base de Koulikoro?

Actualmente, el personal en Koulikoro se despliega en Gao y en Segú (a mitad de camino entre Bamako y Sevare). Koulikoro es la base de operaciones, pero los desplazamientos son continuos. El objetivo, reitero, a medio plazo es que una vez terminada la base de Bamako se abandone Koulikoro como base, no como centro de adiestramiento. Hay una escuela importante maliense donde seguro iremos a entrenar. Pero las capacidades militares desplegadas en Koulikoro se desplazarán a Bamako.

¿Qué me puede comentar de la ampliación a otros países?

Ya hemos abierto la puerta. Hace un mes y medio estuve acompañando al director del Military Planning Conduct Capability (MPCC) [cuartel general a nivel estratégico para todas las misiones militares de la UE, situado en Bruselas], almirante Blejean, a una visita a Burkina Faso donde tuvimos la oportunidad de entrevistarnos en Ouagadougou con el presidente y el ministro de Defensa para exponer la iniciativa y acercarnos a Burkina Faso para hacer labores de entrenamiento y asesoramiento. He estado otra vez. Y ya tenemos en marcha un curso que queremos realizar el próximo mes de junio, un curso de inteligencia. Además, estuve la semana pasada en Níger, en Niamey, para mostrar nuestro interés a las Fuerzas Armadas nigerinas de asentarnos allí para entrenar y también para materializar la anexión de la misión Gazelle alemana de instrucción de operaciones especiales bajo el paraguas EUTM. Los dos proyectos van muy bien. Y esperamos estar en Níger cuanto antes.

¿Las misiones serán las mismas?

Exactamente serán las mismas, misiones de entrenamiento y asesoramiento. La diferencia es que ya no esperamos en Bamako a que venga a ser entrenados, sino que la idea es desplazar a varios puntos de Mali. Esto proporcionará un seguimiento de las capacidades y mejorar día a día, colaborar a desarrollar sus propios sistemas de entrenamiento y motivar. No solo iremos a Gao o Sevare, sino también Tombuctu, Menaka o Kidal.

¿Qué retos tiene que hacer frente la misión?

El primero es poner en marcha las nuevas infraestructuras. Hablamos de bases grandes financiadas por la Unión Europea. Hay que preparar los proyectos, dotarlos económicamente y ejecutarlos. El segundo es ser capaces desde Bamako de movernos a largas distancias, hay que tener en cuenta que Sevare está a casi 700 km y Gao a casi a 1.400 km. El mayor reto es mantener la presencia y expandir la misión. En la medida que seamos capaces de movernos al norte seremos capaces de desarrollar el mandato. En Sevare tenemos casi 100 hombres entrenando de forma permanente compañías y equipos móviles de entrenamiento malienses y en Gao otros 26 formando a los batallones reconstituidos.

¿Qué calendario manejan para la apertura de las nuevas bases?

El mandato de mayo de 2020 habla de no menos de dos años para conseguirlo. Si los plazos se mueven como van y todo va bien, podríamos tener la de Bamako para finales del año que viene. La de Sevare se está retrasando un poco más, pero podríamos tenerla a finales del año que viene o mediados del 2023. Hay que tener en cuenta los procesos administrativos centrados en Bruselas, la financiación…



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