La Armada de Chile despide a los Bell 206 Jet Ranger tras 51 años, 11 meses y 26 días de operaciones
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La Armada de Chile despide a los Bell 206 Jet Ranger tras 51 años, 11 meses y 26 días de operaciones

El legendario helicóptero fue utilizado principalmente en misiones de salvaguarda de la vida humana en el mar y en la formación de pilotos
Helicópteros Aviación Naval Foto Armada de Chile
Helicópteros UH-57B Jet Ranger en vuelo con aeronaves de ala rotatoria Airbus AS365 Dauphin. Foto: Armada de Chile
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La Aviación Naval de la Armada de Chile efectuó, a comienzos del mes de julio, el retiro del último helicóptero Bell 206 Jet Ranger (denominación UH-57B) tras operar por más de cinco décadas al servicio de la institución.

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El helicóptero Naval 30 realizó el último vuelo del Jet Ranger en la Aviación Naval. Foto: Armada de Chile 

La misión final de vuelo de esta legendaria aeronave de ala rotatoria fue realizada el pasado 4 de julio por el comandante de la Aviación Naval, contraalmirante César Delgado, en la base aeronaval Concón.

La institución determinó retirar del servicio al UH-57B Jet Ranger, material que estaba asignado al Escuadrón de Helicópteros de Propósitos Generales HU-1, por obsolescencia operativa y tecnológica.

Su reemplazo, el helicóptero Airbus H125, dispone de mayores capacidades y versatilidad en sistemas de propulsión, aviónica y nuevas tecnologías que permitirán afrontar los innumerables requerimientos de un país que por esencia es marítimo.

Una aeronave revolucionaria

La Aviación Naval incorporó sus primeros cuatro Bell 206AS (SH-57) en 1970. Las aeronaves, que fueron asignadas transitoriamente al Escuadrón Antisubmarinos, dio inicio al proceso de instrucción de las dotaciones de vuelo, contribuyendo a que la institución adquiriera la capacidad de guerra antisubmarina a través el empleo de los torpedos MK-44.

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Helicóptero UH-57B operando en el norte del país. Foto: Armada de Chile

Su arribo representó un gran avance ya que incorporaba tecnología aeronáutica de vanguardia destacando su planta motriz conformada por una turbina a gas junto con nuevos materiales y técnicas constructivas, como es el caso del uso del Honeycomb (panel de abeja) en el fuselaje y estructura de la aeronave.

Esto revolucionó el concepto de operación vigente en esa época, ya que al contar con un helicóptero con mayor potencia disponible y mejores prestaciones aeronaúticas, permitió que la Armada de Chile contara con aeronaves polivalentes, contribuyendo de mejor forma a las operaciones aeronavales desarrolladas por la institución.

La entrada en servicio de este modelo implicó que la Aviación Naval readecuara sus planes de curso para pilotos y personal técnico, de acuerdo a sus necesidades, realizando además modificaciones importantes en los sistemas de abastecimiento de combustible tanto en tierra como a bordo, debido a las características del combustible empleado por las turbinas a gas.

52.000 horas de vuelo

La Aviación Naval recibiría posteriormente, en el año 1982, dos unidades transferidas desde la Brigada de Aviación del Ejército de Chile, seguidos por otros dos Bell 206A y dos Bell 206B. Dos TH-57A Sea Ranger fueron adquiridos como repuestos en 1998. La última aeronave, un Bell 206B2 Jet Ranger III, fue adquirida en 2019 en Brasil y recibió la matrícula Naval 30.

Uno de los primerso UH 57 Jet Ranger armado con un torpedo AS MK44 Foto Armada de Chile

Helicóptero Jet Ranger equipado con un torpedo antisubmarino MK44. Foto: Armada de Chile

Los primeros cuatro Bell 206AS operaron en las cubiertas de vuelo de las fragatas clase Leander y destructores clase Sumner de la Escuadra Naval y fueron reemplazados en el Escuadrón de Helicópteros Antisubmarinos HS-2 a finales de la década de 1970 por los helicópteros antisubmarinos Aerospatiale Alouette III 319 B (SH-9).

Las aeronaves asumirían un rol relevante, a partir de 1980, en operaciones de salvaguarda de la vida humana en el mar, a lo largo del litoral nacional, desarrollando operaciones aéreas complejas en diferentes condiciones meteorológicas, desde Arica hasta el Territorio Chileno Antártico.

Esta actividad no solo cumple con las tareas y actividades que la Armada de Chile debe realizar, sino que satisface la vocación de servicio de las dotaciones de vuelo y de los especialistas en Aviación Naval, que de una u otra forma contribuyeron a que el Jet Ranger completara 52.000 horas de vuelo en la institución.

Capacidades polivalentes

A lo largo de sus cinco décadas en servicio, el mterial de vuelo UH-57 Jet Ranger desarrolló múltiples misiones en la Armada de Chile, destacándose la formación e instrucción de pilotos de aeronaves de ala rotatoria.

Simulacro de rescate de bau00f1ista en riesgo de inmersiu00f3n Foto Ministerio de Salud de Chile

Simulacro de rescate de bañista en peligro de inmersión. Foto: Ministerio de Salud de Chile

Asimismo, anualmente y durante el período estival desarrolló operaciones aéreas, en el ámbito de la salvaguarda de la vida humana en el mar, como parte del apoyo a las Gobernaciones Marítimas y en el marco de las actividades de búsqueda y salvamento en el mar,

Adicionalmente, los helicópteros cumplirían tareas operativas de apoyo insular, embarcándose en las unidades de la Armada, para efectuar reaprovisionamiento en las islas de Rapa Nui, San Félix, archipiélago de Juan Fernández y en la Comisión Antártica (Comantar).

También, y de acuerdo a sus capacidades operativas, efectuó misiones humanitarias y de ayuda ante desastres (HA/DR, por su sigla en inglés), y aeroevacuaciones médicas, en apoyo a la ciudadanía y en lugares de difícil acceso geográfico.

H125, el sucesor del Jet Ranger

La institución adjudicó en septiembre de 2019 el proyecto Gaviota 1 a Airbus Helicopters que contempla la compra de cinco H125 con certificación FAR 27, apoyo logístico integrado (ILS) y servicios asociados. El contrato considera un paquete de apoyo completo que abarca asesoría técnica, repuestos y capacitaciones. A la fecha se han recepcionado tres aeronaves.

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Helicóptero H125. Foto: Armada de Chile

El nuevo material se empleará para proteger la vida humana en el mar; ejercer el rol de policía marítima; realizar el control de tráfico marítimo; llevar a cabo aeroevacuaciones médicas; brindar apoyo a la mantención de la señalización marítima, y permitir la instrucción básica de pilotaje de helicópteros.

La aeronave de Airbus Helicopters cuenta con una cabina ergonómica con capacidad para dos pilotos y cuatro pasajeros que miran hacia adelante lo que facilita la instrucción de los alumnos que pueden observar los procedimientos de vuelo, sistemas de asiento anti crash, puertas corredizas, piso plano para fácil acceso y tres bodegas para una capacidad total de 300 kilos.

El H125 tiene una gran utilidad para actuar en situaciones de catástrofes gracias a su piso plano de gran resistencia, ágil montaje y desmontaje que permite el transporte de una camilla. Además, dispone de un gancho de carga externa de hasta 1.400 kilos para el empleo de un helibalde en incendios forestales.

Una aeronave mítica

El arribo del Bell 206 Jet Ranger representó, en su momento, un gran avance por la incorporación de nuevas tecnologías y materiales aeronáuticos de vanguardia, que posibilitaron el avance en el proceso de formación de pilotos y personal técnico especialista en Aviación Naval.

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El contraalmirante César Delgado y personal del Escuadrón HU-1 posan con el helicóptero Naval 30 tras el último vuelo del UH-57B Jet Ranger. Foto: Armada de Chile

Su servicio permitió consolidar el uso de las aeronaves de ala rotatoria a bordo de unidades de la Armada de Chile, contribuyendo a la proyección de este material de vuelo en el quehacer naval y marítimo.

La Aviación Naval acumuló décadas de experiencia y aprendizaje en innumerables operaciones aeronavales, desarrolladas en ambientes agrestes y que resultaron de forma satisfactoria y de otras en que se logró aprender diversas lecciones, para sus pilotos, mecánicos, nadadores de rescate y el personal de mantenimiento.


Agradecimientos a la Comandancia de Aviación Naval, al Escuadrón de Helicópteros de Propósitos Generales HU-1 y a la Armada de Chile, a través de su Dirección de Comunicaciones, por la ayuda entregada en la redación de este artículo



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