Tal día como hoy en 1571 la Liga Santa frena la expansión del Imperio otomano en Lepanto
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Tal día como hoy en 1571 la Liga Santa frena la expansión del Imperio otomano en Lepanto

En la contienda participó el escritor Miguel de Cervantes, donde perdió la movilidad de su mano izquierda
BATALLA DE LEPANTO
Obra que representa la batalla de Lepanto realizada por el pintor Jose Ferre Clauzel
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Tal día como hoy, 7 de octubre, pero de 1571, se desarrolla el combate naval de la batalla de Lepanto en el golfo de Patras. En la contienda se enfrentaron la armada del Imperio otomano contra la llamada Liga Santa, una coalición católica formada por el Imperio español, los Estados Pontificios, la República de Venecia, la Orden de Malta, la República de Génova y el Ducado de Saboya. La contienda, en la que participó el escritor Miguel de Cervantes (donde perdió la movilidad de su mano izquierda y ganó el apodo de Manco de Lepanto), finalizó con victoria para la Liga Santa.

Esta batalla está considerada por los historiadores como el último gran enfrentamiento naval en el que las naves de remo fueron protagonistas. La armada de la Liga Santa estaba compuesta por 227 galeras, seis galeazas, 76 fragatas o bergantines, 1.815 cañones y 86.000 marineros. Por su parte, las fuerzas del ejército otomano estaban compuestas por 210 galeras, 87 galeotas y fustas, 750 cañones y 88.000 hombres.

La contienda comenzó con un cambio en la dirección del viento que beneficiaba a la flota católica. Los sacerdotes de las galeras cristianas creyeron que aquello se debió a una intervención divina e intentaron inculcar esa moral a los soldados y marinos. El gran número de naves y el humo de los cañonazos provocaron el descontrol en las posiciones de los barcos. El historiador español del Siglo de Oro, Luis Cabrera de Córdoba escribió que "jamás se vio batalla más confusa; trabadas de galeras una por una y dos o tres, como les tocaba... El aspecto era terrible por los gritos de los turcos, por los tiros, fuego, humo; por los lamentos de los que morían".

Los otomanos, que no habían perdido una gran batalla naval desde el siglo XV, se vieron superados tras la inutilización y hundimiento de un gran número de sus galeras. Tras la batalla, la Liga Santa había perdido 10.000 marinos, contaba 8.000 heridos y perdió 13 galeras (que llegó a ascender a 40 por la imposibilidad de realizar reparaciones en 27 de ellas). Los otomanos contabilizaron 40.000 muertos, 8.000 prisioneros y 200 galeras hundidas, quemadas o capturadas.



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