Tal día como hoy en 1212 cristianos y musulmanes se enfrentan en las Navas de Tolosa
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Tal día como hoy en 1212 cristianos y musulmanes se enfrentan en las Navas de Tolosa

La victoria cristiana quedó para la historia como una de las contiendas más importantes del momento
1280px Batalla de las Navas de Tolosa, por Francisco van Halen
Reproducción de la obra 'La batalla de los tres reyes' inspirada por el enfrentamiento de Navas de Tolosa realizada por el pintor Francisco de Paula Van Halen
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Tal día como hoy, 16 de julio, pero de 1212, las tropas del califa almohade Muhammad al-Nasir combatieron contra el ejército aliado cristiano formado por las tropas castellanas de Alfonso VIII de Castilla, las aragonesas de Pedro II de Aragón, las navarras de Sancho VII de Navarra y voluntarios del Reino de León y del Reino de Portugal. La victoria cristiana pasó a la historia como una de las batallas más importantes del momento.

Debido a los pocos registros veraces de la batalla, el número de soldados que combatieron y dieron la vida en la provincia de Jaén durante esta contienda no es claro. La versión que se considera más afín a la realidad atribuye a los cristianos un ejército conjunto de unos 12.000 hombres y al ejército del califato aproximadamente el doble de efectivos.

La batalla tuvo un factor táctico clave: la maniobra conocida como tornafuye. Los musulmanes habían empleado esta estrategia en numerosas ocasiones con grandes resultados. Su caballería ligera y sus arqueros simularían una retirada frente a la primera carga rival para después contraatacar desde los flancos y, con toda su fuerza, la zona central del campo de batalla. La envolvente de los hombres de al-Nasir dejaría a los cristianos aturdidos y rodeados. Los cristianos, sin embargo, ya esperaban este movimiento.

Una estrategia fallida

Los aliados soportaron las arremetidas musulmanas debido a que no persiguieron excesivamente a sus enemigos durante la primera fase del tornafuye; lograron fortificarse y defenderse en medio del cerco que comenzaba a formarse en torno a ellos.

Alfonso VIII, al mando de las tropas castellanas, ordenó contestar a los ataques por los flancos y defender la zona central. La caballería de los aliados hizo estragos en las tropas musulmanas que amenazaban los laterales. Una vez se estabilizó esta zona, los cristianos arremetieron con toda su furia al grueso del ejército enemigo.

La poca efectividad de la primera estrategia de los musulmanes los desarboló. Los cristianos rompieron sus líneas y eso obligó a los musulmanes a emprender la retirada. Según se cree, los aliados persiguieron a los hombres de al-Nasir con el fin de hacerse con todo el botín de guerra posible; un acoso que se llegó a extender a lo largo de 25 kilómetros.



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