La Marina Real saudí recibe la segunda corbeta construida en el astillero de Navantia en San Fernando
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La Marina Real saudí recibe la segunda corbeta construida en el astillero de Navantia en San Fernando

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Navantia ha entregado este martes la corbeta Al-Diriyah a la Marina Real saudí (RSNF, por sus siglas en inglés) en un acto celebrado en el astillero de San Fernando (Cádiz), epicentro del programa de construcción de los cinco buques adquiridos al constructor naval español por el país del golfo Pérsico. 

Este buque lleva por nombre la ciudad ubicada en el centro del país, de la que procede la familia real saudí. La entrega se produce tres años después del corte de su primera chapa (mayo de 2019) y un año y medio más tarde de la botadura (noviembre de 2020).

Al igual que las otras cuatro corbetas está basada en el diseño Avante 2200 con una eslora de 104 metros, una manga de 14 y será capaz de transportar a un total de 102 personas entre tripulación y pasaje. Podrá navegar a una velocidad máxima de 27 nudos y llevar en sus bodegas provisiones para 21 días. 

Navantia destaca que están adaptadas a los requerimientos de Arabia Saudí, "ofreciendo prestaciones avanzadas, un excelente comportamiento en el mar, alta capacidad de supervivencia y capacidad de operación a temperaturas extremas". 

A la ceremonia de entrega asistieron el comandante de la Real Marina Saudí, vicealmirante Fahad Bin Abdullah Al-Ghofaily; la secretaria de Estado de Defensa, María Amparo Valcarce; el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez; el CEO de SAMI, Walid Abukhaled; el director general de Armamento y Material (Digam), Almirante Aniceto Rosique y la alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada

Durante el evento, una comisión mixta de inspección (formada por miembros de la Real Marina Saudí y de Navantia) subió a bordo de la corbeta para realizar la preceptiva revisión. Después, se procedió al izado de la bandera del buque, tras lo que la Marina Saudí transfirió el mando de la corbeta al comandante de Al-Diriyah. Para finalizar, el presidente de Navantia entregó al vicealmirante Al-Ghofaily la campana del buque como regalo institucional.

Cermonia entrega segunda corbeta saudu00edFoto: Navantia


Valcarce señaló en la ceremonia que este buque es un excelente ejemplo de la calidad de los astilleros españoles, de la cooperación industrial y comercial entre ambos países, que ha garantizado la actividad económica de más de un centenar de empresas y 6.000 empleos en la bahía de Cádiz. Por su parte, Domínguez subrayó que “Navantia tiene un gran futuro, es una empresa estratégica que contribuye, con barcos como éste, a mejorar la seguridad y defensa de los ciudadanos de cualquier país del mundo. Seguiremos siendo motor de crecimiento económico y de empleo, porque nuestros astilleros de la Bahía de Cádiz van a continuar impulsando el progreso de la comarca y de nuestra transformación digital”. 

El vicealmirante Al-Ghofaily destacó que la entrega de la corbeta “marca los últimos e importantes hitos de su vida de fabricación, que ha durado 38 meses durante los cuales se han dedicado las mejores tecnologías a su construcción e integración con los sistemas de combate de vanguardia”.  

Primer sistema de combate naval saudí 

También resaltó que, desde el pasado mes de enero, el buque ha sido sometido a intensas pruebas de mar para estar hoy listo y plenamente capacitado para llevar a cabo las misiones que se le han asignado. Mientras, el CEO de SAMI apuntó que “es un momento de logro y orgullo para la industria de defensa saudí”. “Nuestra cooperación con Navantia dio lugar a la creación de nuestra empresa conjunta, SAMINavantia, que desarrolló el primer sistema de gestión de combate naval saudí, Hazem, contribuyendo así a la localización del sector de la defensa mediante la transferencia de tecnología y el fomento de nuestros excepcionales talentos saudíes”, ha señalado.  

Para finalizar, el director del Negocio de corbetas y buques de acción marítima de Navantia, José Antonio Rodríguez Poch, puso en valor tanto la construcción del buque como el entrenamiento de las tripulaciones y ha dedicado palabras de agradecimiento a la plantilla, la industria auxiliar y de soporte, la Armada y las sociedades de clasificación por su contribución al éxito del programa: “Gracias por acompañarnos en este programa y en los futuros”.

Entrega de la última en 2024

El programa prevé la entrega de la última corbeta en 2024. El contrato incluye, además de la construcción, el apoyo al ciclo de vida durante cinco años, desde la entrega del primer buque, con opción a otros cinco años adicionales.  

También recoge el suministro de diversos servicios como el apoyo logístico integrado; adiestramiento operacional y de mantenimiento; suministro de centros de formación y adiestramiento para el sistema de combate y sistema de control de plataforma de los buques; y los sistemas para el mantenimiento de los buques en la base naval de Jeddah. Además, alrededor de 500 tripulantes de estas fragatas ligeras completan su formación y capacitación en el Navantia Training Centre (NTC) situado también en San Fernando. 

Además del contrato de corbetas, Navantia acordó con SAMI (Saudi Arabian Military Industries) la creación de una joint venture en Arabia Saudí, una alianza que permite a Navantia posicionar sus sistemas integrados y soluciones tecnológicamente avanzadas en el mercado árabe y área de influencia, y está alineada con la estrategia de internacionalización de la compañía.

El proyecto supone una carga de trabajo de alrededor de siete millones de horas que en empleo se traduce en 6.000 trabajadores durante cinco años. De estos, más de 1.100 serán empleados directos, más de 1.800 empleados de la industria auxiliar de Navantia y más de 3.000 empleados indirectos generados por otros suministradores. En total, un centenar de empresas colaboran en el mismo. 




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