Uruguay pone la mira en un interceptor nuevo, vehículos 4x4 y buques para la Armada
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Uruguay pone la mira en un interceptor nuevo, vehículos 4x4 y buques para la Armada

Cessna A37B Dragonfly que pretenden sustituirse en 2021.
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La retracción de la economía producto de la pandemia que esta experimentando el mundo entero, ha dictado un cambio significativo en los planes de los gobernantes alrededor del globo terrestre. El control de esta enfermedad se ha convertido en la prioridad principal y todo plan que implique un desembolso significativo de dinero, estará condicionado a cómo evolucione la situación con el Covid-19.

En ese sentido, el gobierno de Urugay sigue moviendo los engranajes necesarios para intentar recomponer a las demacradas Fuerzas Armadas de Uruguay, particularmente a la Armada y Fuerza Aérea, instituciones que se encuentran en una situación operativa critica.

Finalizando el año, se firmaron los acuerdos entre el Ministerio de Defensa y la Corporación Nacional para el Desarrollo para el establecimiento de fideicomisos que ayuden a financiar el proceso de recambio de material, particularmente de estas dos fuerzas.

La Armada aún mantiene como prioridad obtener tres buques de patrulla oceánica, complementados por similares cantidades de buques patrulleros con capacidad de vigilar hasta las 50 millas de la costa y otro tanto para patrulla fluvial. Mientras se analizan opciones de construcción de buques nuevos, con la mira puesta en Lurssen como ganador de los das dos competencias abiertas por la Armada hace unos años atrás, que también está analizando otras opciones con unidades tanto nuevas como de segunda mano.

La falta de operatividad es tal que este año la Armada no contará con ningún buque para realizar la campaña antártica de verano, debiendo depender de la asistencia de países amigos para abastecer a la Base Científica 'Artigas' instalada en ese continente.

A nivel de Aviacion Naval, se continúan los esfuerzos para retornar al orden de vuelo a un Beechcraft B200T Super King Air y un T-34C-1 Turbo Mentor para completar la dotación operativa a dos unidades de cada y se están analizando opciones para adquirir más unidades de ambos modelos, provenientes de stocks de Estados Unidos.

La necesidad de un interceptor

La Fuerza Aérea, mientras tanto, se encuentra en una situación no mucho mas alentadora, con apenas un puñado de aeronaves de combate en orden de vuelo y con la mira puesta en el recambio de buena parte de su flota, la cual además de obsoleta, se encuentra en buena parte fuera de servicio.

En ese sentido se espera poder seleccionar dentro del 2021 al nuevo interceptor que reemplazará a los ubicuos Cessna A37B Dragonfly, con varias opciones siendo evaluadas, incluyendo a los cero-hora Leonardo M-346FA, Hongdu L-15 Falcon, Yak 130 y Aero L-159 ALCA junto con algunas opciones de segunda mano que no serían tan atractivas para la FAU. Paralelamente se espera la recepción de un Bell 212 Twin Huey donado por Estados Unidos mediante fondos GPOI (Global Peace Operations Initiative), con la posibilidad de recibir otro adicional y se están analizando ofertas para reemplazar la flota actual del Bell UH-1H Huey por unidades más modernas, siendo evaluados el Bell 212 Twin Huey, el Bell 412 y el Bell CH-146 Griffon canadiense.

Si bien existen ofertas de otras aeronaves presentadas por operadores privados, la prioridad la tendrían las aeronaves mencionadas por ser parte de la logística actualmente existente en la fuerza. A nivel de medios de transporte se esta analizando la posibilidad de reemplazar a los Embraer C-95 Bandeirante remanentes por Beechcraft C-12 Huron provenientes de stocks de Estados Unidos, como así también adquirir algún Eads Casa C212 Aviocar para complementar a la flota existente. En el caso de medios de transporte pesados, los dos C-130B Hercules que la fuerza tenían en stock, han sido reemplazados por sendos KC-130H adquiridos de segunda mano en España, los que se esperaba pudiesen llegar a Uruguay antes de fin de 2020.

En tanto el Ejército uruguayo, institución que, de las tres fuerzas armadas del país, es la que se encuentra en una situación menos critica, continúa con algunos de sus planes de recambio, pero fundamentalmente concentrados en lo que se refiere a vehículos, sin mayores cambios en armamento mayor, con la excepción de la donación de unas diez unidades del howitzer autopropulsado M108 de 105mm, por parte de Brasil. De estas unidades, seis estarían operativas mientras que las restantes cuatro serian utilizadas como fuentes de repuestos. La recepción de los ‘nuevos’ howitzers permitiría el retiro de algunos de las unidades remolcadas M101 también de 105mm.

Compra de vehículos

Fuera de esto, la prioridad se enfocaría en la adquisición de nuevos vehículos 4x4, idealmente unidades comerciales militarizadas, para realizar patrullas en la frontera, como así también se deberá comenzar a analizar la adquisición de nuevos blindados de transporte de personal para reemplazar las unidades desplegadas en Misiones Operativas de Paz, pues la ONU ha marcado un límite de dos décadas de antigüedad para los vehículos desplegados en zonas operativas, lo que básicamente inhabilita a todos los blindados uruguayos operando bajo bandera de Naciones Unidas.

Si bien este cambio deberá ser progresivo, el desafío logístico que implica enviar nuevas unidades tanto a África como a Siria, donde Uruguay tiene contingentes, forzara a que la decisión se tome lo antes posible para evitar cualquier tipo de problemas operativos. A medidos de 2020, trascendió que Uruguay estaría pronto a cerrar la adquisición de dos vehículos Al Wahsh en Jordania para ser desplegados en la misión de paz UNDOF, entre Siria e Israel, sin embargo, tanto esta adquisición como la evaluación de los vehículos RG-31 Nyala que se encuentran depositados en Siria y que pertenecen a la ONU, ha quedado en la nada.

Más lejos en los planes de compra quedan la necesidad de incorporar más radares de defensa aérea puntual 3D junto a medios antiaéreos modernos incluyendo sistemas misilisticos, aumentar la cantidad de radares de vigilancia terrestre, lograr estandarizar el armamento personal, el cual actualmente esta dividido entre fusiles FAL y Steyr AUG, aumentar las capacidades antitanque que actualmente están resumidas el lanzacohetes RPG-7, el eventual reemplazo del parque de blindados medianos y pesados, mejorar el parque de vehículos pesados de ingenieros y otros proyectos de adquisiciones que si bien se conocía que no iban a ser de inmediata resolución, la situación actual mundial hace mas lejana la posibilidad de que se concreten en el mediano plazo.



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