El nuevo Libro de la Defensa de China
EDICIÓN
| INFODRON | INFOESPACIAL | MUNDOMILITAR | TV
Firma invitada >

El nuevo Libro de la Defensa de China

|

En el contexto de lo que se entiende como inicio de festejos del 70 aniversario de la fundación de la República Popular China, Beijing dio a conocer recientemente un nuevo Libro Blanco de la Defensa. Lleva el sugestivo título de Defensa Nacional de China para la Nueva Era.

Sin dudas, estamos en presencia de una pieza central del proceso estratégico que vive China Continental, cual es ser regido por la denominada Doctrina Xi, (bautizada por él mismo como “sueño chino” – zhongghuo meng) y que marcará los destinos del país hasta el 2049, año en que se ha propuesto ser reconocido como primera potencia mundial. De ahí la importancia de las numerosas novedades que contiene este Libro de la Defensa. Algunas, por cierto, muy centrales para regiones como América Latina donde sus intereses son crecientes.

A modo de ejemplo, y en términos generales, el documento de 55 páginas, pone énfasis en el concepto comunidad con destino compartido (mingyun gongtongti) y subraya el sentido de corresponsabilidad en la seguridad mundial, que Beijing se asigna a sí mismo. La importancia de incluir estas dos expresiones en este Libro Blanco (dando fe de su traducción, obviamente) es que por primera vez, China conecta la idea de la gobernanza mundial con el músculo militar. Un hecho absolutamente inédito.

Aún cuando la mayoría de los sinólogos sostienen que la característica de Beijing es no enfocar sus asuntos internacionales con actitud misionera, como lo hacen las democracias occidentales (libertades, DDHH etc.), no deja de ser llamativo que este documento sea publicado por primera vez de manera simultánea en chino mandarín e inglés. ¿Un mensaje sutil?, ¿Qué razones habrán tenido los dirigentes chinos para facilitarle la lectura a los líderes occidentales?

Las nuevas amenazas

Quizás la respuesta esté en las nuevas misiones que se asignan a las FFAA chinas. El texto describe siete, destacando la lucha contra el terrorismo y la protección de los intereses de China en el extranjero. Aquí radica, sin dudas, la gran novedad. Por primera vez también, Beijing pone como misión de sus FFAA la protección de la seguridad y derechos de gente china de ultramar (haiwai zhongguo gongmin) y la promoción de los intereses chinos en el extranjero. Si bien la mención es algo críptica, el hecho que esté ahí es algo no menor para países como el nuestro, que tienen a Beijing como su principal socio comercial.

Luego, en cuestiones específicas, se ven varias relevantes. La primera es la mantención del control total y centralizado de la agenda de seguridad y defensa, por medio de un órgano especial llamado Comisión Militar Central. Otra es la mantención de la llamada doctrina Not use first, (autoimpuesta desde 1964), que proclama la idea de reservarse el poder nuclear sólo en sus vertientes disuasiva y de contra-ataque, manteniendo el apego al principio de no ser el primero el usarlas. Otra cuestión relevante es la contundente afirmación en orden a que las FFAA están absolutamente preparadas para el combate, sobre la base de una vasta reorganización en grandes ramas: Tierra, Aire, Marina, Fuerza de Misiles, Fuerza de Logística, así como en cinco Mandos Conjuntos de Teatro, referidos a áreas geográficas concretas (equivalentes al Conjunor y Conjuaus en nuestras FFAA), siendo ellas las siguientes: Norte, Sur, Oriente, Occidental y Centro. Un siguiente aspecto relevante, es que reconoce que Asia entera se ha vuelto un espacio de fuerte competencia estratégica con EEUU y anuncia que China deberá afrontar el desafío tecnológico que ello implica.

En síntesis, el Libro Blanco de la Defensa es una clara muestra de la China que Graham Allison teme en su ya famoso texto La Trampa de Tucídides (2017). Aún cuando la hipótesis de Allison no se ha comprobado (y ojalá que no ocurra), este texto es un reflejo de que cambios estratégicos profundos sí se están produciendo. Las disputas comerciales son un buen ejemplo. Y aunque nadie sabe el decurso que éstas disputas tomarán, sí sabemos que la elites chinas actuales –tal cual observa Kissinger- es la primera generación en dos siglos que nació y creció en una China unificada políticamente, que ha vivido relativamente en paz, que no vivió la Revolución Cultural y que ha logrado resultados económicos –gracias a la apertura de Deng- que superan a los de la mayoría del resto del mundo. Son hechos imposibles de ignorar –ni menos en América Latina-, que marcan una nueva era y que traerán cambios sustantivos a nivel global; gusten a no gusten.



Los comentarios deberán atenerse a las normas de participación. Su incumplimiento podrá ser motivo de expulsión.

Recomendamos


Lo más visto