C. Romero (OTAN): "Trabajamos en un paquete de medidas para el flanco sur en materia de seguridad cooperativa"
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C. Romero (OTAN): "Trabajamos en un paquete de medidas para el flanco sur en materia de seguridad cooperativa"

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Carmen Romero. Foto: Infodefensa.com
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Carmen Romero es la vicesecretaria general adjunta de Diplomacia Pública de la OTAN, la división responsable de coordinar la comunicación de la Alianza al exterior. Periodista de profesión, llegó a la Alianza en 2004, donde también ha sido portavoz adjunta de la OTAN y jefe de la Sección de Prensa y Medios.

Hoy es la española con mayor puesto en la estructura de la Alianza. Durante una reciente visita a Madrid, Romero ha hecho un hueco en su apretada agenda para charlar con Infodefensa sobre los preparativos de la cumbre de Madrid y la nueva estrategia que saldrá de una reunión fundamental para la Alianza, marcada por la amenaza rusa y la guerra en Ucrania.

¿Por qué será importante la cumbre de la OTAN en Madrid?

Cuando empezamos a preparar esta cumbre ya sabíamos que iba a ser importante por la aprobación del nuevo concepto estratégico, pero la invasión de Ucrania por parte de Rusia hace que esta cumbre sea todavía más importante. La seguridad euroatlántica ha cambiado drásticamente. Si ya antes de la invasión teníamos un mundo drásticamente diferente al de 2010, cuando se aprobó el anterior concepto estratégico, con un entorno de seguridad mucho más impredecible, al menos los pilares de la seguridad euroatlántica construidos junto a Rusia desde el final de la guerra fría estaban todavía ahí. Ahora estamos ante una situación completamente diferente. La cumbre de Madrid va a aprobar una estrategia que nos va a servir para los próximos diez años y que nos va a preparar para un mundo mucho más inestable e impredecible en el que por primera vez nos enfrentamos a los desafíos y oportunidades que plantea China. Solo se ha empezado a hablar de China a partir de 2019 porque se están creando una serie de dependencias que al final van a tener repercusiones en nuestra seguridad. También hemos visto, con la invasión de Ucrania, y ya con la anexión ilegal de Crimea de 2014, es necesario reforzar mucho más nuestra disuasión a medio y largo plazo para evitar un conflicto. Con la anexión de Crimea enviamos cuatro batallones al Europa del Este; ahora en cuestión de semanas hemos enviado cuatro más; puesto bajo mando de la OTAN 40.000 efectivos militares, algo sin precedentes; activado en cuestión de horas nuestros planes de defensa de la Alianza desde el punto de vista de 360 grados; reforzado la posición aérea, marítima y terrestre...

Habla de reforzar aún más la disuasión

Tenemos en el este una presencia que si hay una amenaza hay que reforzar. Ahora nuestros expertos militares están considerando, y eso será seguramente lo que se apruebe en Madrid, como parte del nuevo concepto estratégico, pero también como decisiones inmediatas, como podemos disponer de una presencia más permanente pese a que sea rotativa que nos permita una disuasión más fuerte de la que tenemos ahora. Sería una presencia con más preposicionamiento de fuerzas, más estable. Es un supuesto por el momento. Esta es una de las propuestas en las que están trabajando los militares, estas propuestas irán a los ministros de Defensa de la OTAN en junio y luego pasarán a los jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN en la cumbre de Madrid.

¿Y el flanco sur?

Todas las medidas en materia de disuasión tienen que tener un enfoque de 360 grados para defender a los países miembros de cualquier amenaza que venga de cualquier dirección. Por eso hay que mirar hacia el sur. En el sureste, ya tenemos presencia en Rumania.

El sur es una de las grandes preocupaciones de España

España está muy preocupada por el este, ha respondido como todos los aliados. Pero siempre ha llamado la atención el hecho de que hay que mirar hacia el sur. Es algo que tanto los países del sur como los del este apoyan; tener una estrategia para el sur. Y también estamos trabajando en un paquete de medidas para el sur en materia de seguridad cooperativa, lo que se conoce como Defence Capacity Building, estamos en Túnez o Mauritania con formación. Las amenazas del sur son seguramente más híbridas y menos convencionales que las del este.

¿Esas amenazas híbridas también estarán en el nuevo concepto?

El concepto estratégico también reflejará las nuevas amenazas, tecnologías emergentes y disruptivas. Para ello, ya estamos mejorando nuestra capacidad de inteligencia. La inteligencia es clave para identificar amenazas híbridas. Es una de las cosas que nos falló en 2014 con la anexión de Crimea. Cuando nos dimos cuenta, Rusia sin disparar ni lanzar una ofensiva militar tomó el control de Crimea. Es fundamental.

Y Rusia...

Vamos a tener que definir nuestra nueva relación con Rusia que desde 2014 se ha caracterizado por una disuasión reforzada. Vamos a tener que sostener esa relación porque sabemos que el diálogo es importante para evitar malentendidos e incidentes y seguir trabajando en el desarme y la no proliferación. Rusia al final es nuestro vecino más grande. Vamos a tener que tener una relación sostenible, pero dependerá mucho de Rusia. No podemos aceptar la posición actual de Rusia. Y lo que sí se va a definir claramente es que Rusia es un adversario y una amenaza directa para la OTAN. Lo que no era el caso en 2010.

¿Hay debate en la OTAN sobre la postura con China?

La OTAN considera que China no es un adversario, es un competidor. China es un competidor estratégico que ofrece oportunidades y desafíos. Puede ser un adversario para ciertos países de la Alianza, pero no para la Alianza como tal. Hay que ser más independientes de China, pero también dialogar, está desarrollando armamento nuclear y no forma parte de ningún sistema de control. Estados Unidos y Rusia, sí.

La OTAN habla de reforzar la disuasión, pero esta medida no ha evitado una guerra en Europa

La disuasión ha evitado una guerra en el espacio euroatlántico. Por eso, nuestra respuesta inmediata a la invasión de Ucrania ha sido reforzar la disuasión para evitar que se extienda el conflicto a nuestras fronteras y decirle a Putin que aquí estamos más presente que nunca. Putin no solo ha fracasado en su estrategia de llegar a Kiev, también quería menos OTAN en sus fronteras y ahora está consiguiendo justamente lo contrario. La OTAN es una organización defensiva, por lo tanto, todo lo que hace es para prevenir un conflicto y no provocarla. La política de disuasión ha funcionado porque no hay guerra en los países miembros. Lo que no hemos podido evitar es el conflicto en Ucrania.

La guerra en Ucrania entra en una nueva fase, ¿Qué escenario contempla la OTAN?¿Los países miembros continuarán con el envío de armamento?

Absolutamente, los países de la OTAN y también socios como los del Asia-Pacífico estamos determinados a seguir apoyando a Ucrania en su derecho a la autodefensa, consagrado en la Carta de Naciones Unidas. Es fundamental seguir apoyando todo lo posible a Ucrania. Ese es también el llamamiento de los líderes ucranianos; armas, armas y más armas. Lo que pasa en el terreno tiene un papel crucial a la hora de negociar. El conflicto tiene que resolverse con un acuerdo político. Y cuanto más fuerte esté Ucrania, más fuerte estará en condiciones de negociar.

Muchos países no llegan al 2% del PIB en Defensa. Uno de ellos es España, ¿la cumbre de Madrid también se hablará de inversión?

Este es un tema complicado. Para países con economías más grandes obviamente es más difícil llegar al 2%. El acuerdo de Gales tiene tres patas; cash, contribution y capabilities. Para España es más fácil contribuir; está en Irak, en Turquía, con una batería de defensa antimisiles, en la fuerza marítima, en el Báltico, y el refuerzo de la posición en el este. Todos los jefes de Estado se han comprometido a acelerar este compromiso. Los desafíos que tenemos son tan impredecibles, complejos y complicados y están interconectados que tenemos que invertir más. Todos están haciendo más. Y España forma parte de ese esfuerzo por invertir más. Cada país lo hace su ritmo. Alemania, por ejemplo, estamos en una situación sin precedentes, ha anunciado que hará un esfuerzo para llegar al 2%. Hay que invertir más en seguridad, porque sin seguridad no tenemos nada, la defensa de nuestros valores y nuestro estilo de vida.

De cara a la cumbre, ¿se va a acelerar también la entrada de Suecia y Finlandia?

Tenemos que respetar el debate político en ambos países. Los dos están ya muy integrados en la Alianza. Desde el inicio de la invasión rusa, participan en el Consejo Atlántico. Están muy integrados política y militarmente, participan en los ejercicios de la OTAN desde hace mucho tiempo. Si decidiera legítimamente presentar su candidatura se trataría con gran rapidez. El movimiento de Rusia va mucho más allá de Ucrania, se trata de restablecer esferas de influencia, quiere eliminar el derecho soberano de países a decidir su propio destino y sus afiliaciones de seguridad. De eso se trata. Ucrania no es una amenaza directa para Rusia.

¿Corre el peligro la OTAN de centrarse demasiado en el conflicto de Ucrania?

Hay que tener en cuenta que el concepto estratégico estará en vigor una década. Tenemos muchísimos desafíos que no solamente están vinculados al conflicto actual. En las decisiones de los jefes de Estado y Gobierno se reflejarán las consecuencias inmediatas de este conflicto, pero, sobre todo, también se pensará en que tenemos que hacer para estar preparados para amenazas que ni siquiera imaginamos.



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