El consejero delegado de la mayor compañía de defensa de Alemania, Rheinmetall, quiere completar su actividad con el negocio naval con el que todavía no cuenta. Armin Papperger, que lleva desde que comenzó la guerra en Ucrania, en febrero de 2024, liderando un notable proceso de ampliaciones y adquisiciones de la empresa que encabeza, ha apuntado (a pesar a estar “sujetos a confidencialidad en este ámbito”) que están trabajando en poder “construir un negocio realmente grande también en el sector naval”, para ampliar su cartera de productos.
Distintos medios alemanes, como la cabedera especializada Hartpunkt, han revelado que la empresa ya negocia con el Grupo NVL de construcción naval para desarrollar estos planes. “Estamos negociando con socios y espero que en las próximas cinco, seis o incluso siete semanas podamos ofrecerles a los inversores una visión general de lo que estamos haciendo”, adelantó Papperger a principios de este mes, sin aportar más datos.
Si la operación con NVL cuaja, Rheinmetall se convertirá en propietaria de uno de los principales constructores de buques militares de Alemania, donde cuenta con cuatro astilleros. El objetivo es crear de este modo una división naval en el gigante de la industria de defensa del país, al que en Europa únicamente superan en volumen de negocio militar la británica BAE Systems, la franco-germano-española Airbus, la italiana Leonardo y la francesa Thales.
NVL, que se corresponde con las siglas Naval Vessels Lürssen, nació hace cuatro años, a partir de la actividad de construcción y reparación de buques militares y guardacostas del Grupo Lürssen, de capital privado.
Misiles y cohetes de Lockheed Martin
El citado medio destaca la opinión de los expertos que advierten de la necesidad de Alemania de consolidar un sector naval frente a “los principales competidores europeos en Italia, Francia y España”, y en esta línea apuntan al importante papel que Rheinmetall puede interpretar en este objetivo.
Por otra parte, la prensa alemana también recoge el proyecto de Rheinmetall para producir en el país cohetes Atacms y misiles Hellfire de la estadounidense Lockheed Martin, en el marco del acuerdo del que Infodefensa informó hace tres meses.